El mayor robo a monederos de hardware: Coldcard sufre un fallo masivo que vacía miles de billeteras frías

Última actualización: 05/08/2026
Autor: Isaac
  • Un fallo de firmware en Coldcard desde 2021 permitió a atacantes predecir frases semilla y robar más de 1.367 BTC (unos 89 millones de dólares) en varias oleadas.
  • La vulnerabilidad afectó a modelos Mk3, Mk4, Mk5 y Coldcard Q, reduciendo la entropía de las semillas a niveles críticos (40-72 bits frente a los 128 bits esperados).
  • Actualizar el firmware no protege las billeteras existentes; los usuarios deben generar una nueva semilla y transferir sus fondos a una cartera completamente nueva.
  • Figuras como CZ, Samson Mow y Jack Mallers han alertado sobre la gravedad del incidente y recomiendan diversificar el almacenamiento y no confiar en un único método de custodia.

Monederos de hardware Coldcard vulnerables

La confianza en los monederos de hardware, considerados durante años el método más seguro para custodiar criptomonedas, ha recibido un golpe histórico. Un fallo de firmware en los dispositivos Coldcard, presente desde marzo de 2021, ha permitido a unos ciberdelincuentes vaciar miles de billeteras frías sin necesidad de tocarlas ni conectarlas a Internet. Los atacantes han logrado robar más de 1.367 Bitcoins en varias oleadas, valorados en unos 89 millones de dólares, según los últimos informes de Galaxy Research y otras firmas de análisis.

Lo más preocupante del caso es que la vulnerabilidad no se limita a un modelo concreto: afecta a los Coldcard Mk3, Mk4, Mk5 y Coldcard Q que utilizaron el firmware 4.0.0 o versiones posteriores hasta que se corrigió el error. El problema radica en la generación de las frases semilla, que dejaron de usar el generador de números aleatorios por hardware para recurrir a un sistema pseudoaleatorio basado en el número de serie del chip y los registros del reloj, ambos valores predecibles para un atacante con los conocimientos adecuados.

Así se gestó el mayor robo a monederos fríos de la historia

El pasado 30 de julio, los hackers ejecutaron la primera oleada de ataques. En apenas 41 minutos, drenaron 1.082,65 BTC desde 1.196 direcciones de Bitcoin. La velocidad y la uniformidad de las transacciones —todas con comisiones prácticamente idénticas y sin salidas a exchanges— indicaron que los atacantes ya poseían las claves privadas antes de mover los fondos. Dos oleadas posteriores elevaron las pérdidas confirmadas a 1.367,05 BTC desde 4.585 direcciones, y una cuarta oleada sospechosa, detectada a principios de agosto, habría movido otros 388,93 BTC desde 462 direcciones adicionales.

  Dos jóvenes hackers de Scattered Spider condenados a prisión por atacar el transporte de Londres

Los investigadores de Galaxy Research, liderados por Alex Thorn, observaron que el patrón de barrido era hasta 45 veces superior a la media habitual en la red Bitcoin. Los ataques se dirigieron primero a grandes tenedores, pero las últimas oleadas ya apuntan a billeteras con saldos mucho más pequeños, lo que sugiere que los delincuentes están intentando vaciar cualquier cartera que siga siendo vulnerable.

El origen del fallo: un error de compilación que pasó desapercibido tres años

La raíz del problema se remonta a un cambio en el firmware introducido el 1 de marzo de 2021. Según el análisis de los equipos de ingeniería y seguridad de Block, una configuración de compilación indicaba al dispositivo que omitiera su propio generador de aleatoriedad hardware. Una verificación en una biblioteca de soporte solo comprobaba si esa configuración existía, no si estaba activada, por lo que la generación de claves cayó silenciosamente en un sustituto de software básico alimentado por el número de serie del chip y los registros del reloj.

Ninguno de estos valores es secreto. El número de serie es un metadato fijo de fábrica, y los valores del reloj son estados de temporización que un atacante puede precisar o medir en un dispositivo propio. Esto redujo drásticamente la entropía de las frases semilla: los modelos Mk3 pasaron a tener solo unos 40 bits de seguridad efectiva, mientras que los Mk4, Mk5 y Coldcard Q alcanzaban unos 72 bits, muy lejos de los 128 bits que se esperan en una frase BIP-39 de 12 palabras. Con 40 bits, un atacante con hardware moderno puede reconstruir la semilla en cuestión de horas.

  Cómo elaborar un espectrómetro casero

Actualizar el firmware no es suficiente: hay que generar una nueva semilla

CoinKite, el fabricante de Coldcard, publicó una actualización de firmware para corregir el error, pero advirtió que instalar el parche no protege automáticamente las billeteras existentes. Si la frase de recuperación fue creada con una versión vulnerable del software, esa semilla sigue siendo débil incluso después de actualizar el dispositivo. La única solución segura es generar una nueva frase de recuperación utilizando el firmware corregido, crear una billetera completamente nueva y transferir todos los bitcoins a ella.

La compañía también ha paralizado todos los envíos de nuevos dispositivos y ha destruido el inventario restante que contenía el firmware defectuoso. CoinKite ha pedido disculpas públicamente y ha asumido toda la responsabilidad por el error, mientras su equipo legal coordina acciones con las fuerzas de seguridad para intentar recuperar los fondos robados.

Billeteras frías Coldcard afectadas por el fallo de firmware

Reacciones de la comunidad: CZ, Samson Mow y Jack Mallers alertan a los usuarios

El fundador de Binance, Changpeng Zhao (CZ), fue uno de los primeros en pronunciarse. En su cuenta de X, recordó que ningún monedero es totalmente seguro, ni siquiera los de hardware con una larga trayectoria. CZ recomendó diversificar los fondos en varias carteras para reducir el riesgo, aunque reconoció que esa estrategia también tiene sus inconvenientes. Su mensaje final fue claro: los usuarios deben mantenerse informados y seguir las normas SAFU.

Samson Mow, director ejecutivo de JAN3, calificó el incidente como un duro golpe para la autocustodia. Muchas de las víctimas eran tenedores precavidos que habían sacado sus monedas de los exchanges precisamente para protegerlas, y ahora han perdido sus ahorros. Mow aconsejó a los afectados documentar todo (direcciones, fechas, versiones de firmware), presentar una denuncia ante la policía y no tirar el dispositivo ni la frase semilla, ya que podrían ser necesarios para demostrar la propiedad si se localizan los fondos. También advirtió que no confíen en nadie que prometa recuperar las monedas perdidas a cambio de una comisión, porque los estafadores suelen aprovechar estos momentos.

  Nvidia compra Groq por 20 mmdd y dispara la carrera del hardware de IA

Jack Mallers, CEO de Strike, describió el ataque como uno de los problemas de seguridad de monederos más graves a los que se ha enfrentado Bitcoin. Pidió a los usuarios que actúen rápido, que comprueben si sus dispositivos están afectados y que se pongan en contacto con amigos o familiares que tengan un Coldcard. Mallers ofreció ayuda a través de mensajes directos o del servicio de atención al cliente de Strike.

¿Quiénes están a salvo y qué hacer si eres víctima?

CoinKite explicó que algunos usuarios cuentan con protección adicional. Aquellos que utilizaron una passphrase BIP-39 fuerte junto con su frase de recuperación enfrentan un riesgo considerablemente menor, ya que esta contraseña añade una capa criptográfica independiente. También están a salvo quienes generaron su semilla manualmente mediante al menos 50 lanzamientos de dados, porque no dependieron del generador vulnerable del firmware.

Para el resto, los pasos son claros: actualizar el firmware, generar una nueva frase de recuperación, crear una billetera nueva y transferir todos los bitcoins. No se debe restaurar la antigua frase semilla en otro dispositivo, porque la vulnerabilidad está en la propia semilla, no en el hardware. Además, algunos usuarios reportaron que la actualización dejó sus dispositivos inutilizables (bricking), posiblemente porque el parche se distribuyó con rapidez sin una auditoría completa.

El incidente ha reabierto el debate sobre la seguridad de los monederos de hardware. Aunque siguen siendo una opción muy recomendada para la autocustodia, este caso demuestra que incluso los dispositivos más respetados pueden tener fallos de implementación con consecuencias catastróficas. La comunidad Bitcoin se enfrenta ahora a un recordatorio incómodo: la seguridad no depende solo del hardware, sino también de la calidad del software que protege las claves privadas y de la capacidad de reaccionar rápidamente cuando aparece una vulnerabilidad crítica.