- El objeto transneptuniano Ammonite desafía la hipótesis del Planeta 9.
- Su órbita no se alinea con la de otros sednoides conocidos.
- El hallazgo sugiere un pasado caótico en el sistema solar exterior.
- Las teorías apuntan a eventos históricos o la expulsión de un planeta gigante.

En los confines del sistema solar, donde el Sol apenas ilumina, un nuevo objeto ha llamado la atención de la comunidad astronómica. Se trata de Ammonite, cuyo hallazgo supone un desafío directo para la famosa hipótesis del Planeta 9, ese aún esquivo mundo que, según muchos astrónomos, podría explicar las órbitas inusuales de ciertos cuerpos lejanos. Aunque este descubrimiento ha generado gran expectación, lo cierto es que añade más preguntas que respuestas al misterio que reina más allá de Neptuno.
Ammonite fue localizado utilizando el telescopio Subaru en Hawái, dentro del marco del proyecto FOSSIL II (Formation of the Outer Solar System: an Icy Legacy). Su órbita y características lo encuadran entre los denominados sednoides, una rara y exclusiva clase de cuerpos transneptunianos cuyo movimiento está poco influido por los gigantes gaseosos. Sin embargo, la naturaleza particular de su órbita ha complicado aún más la búsqueda del escurridizo noveno planeta.
Ammonite y el selecto club de los sednoides

El registro de Ammonite como 2023 KQ14 lo sitúa como el cuarto sednoide jamás detectado, junto con Sedna, 2012 VP113 y Leleākūhonua. Estos objetos comparten una órbita extremadamente alargada y un perihelio (el punto más próximo al Sol) mucho más lejano de lo habitual: en el caso de Ammonite, a unas 66 a 71 unidades astronómicas, lo que significa más del doble de la distancia de Neptuno.
Lo que vuelve a Ammonite realmente especial es que ocupa una zona calificada como «brecha del perihelio», un lugar del sistema solar externo del que poco se sabía hasta ahora por la escasez de objetos detectados. Además, su órbita parece notablemente diferente a la de otros sednoides. Las simulaciones astronómicas muestran que, aunque actualmente estos objetos presentan trayectorias dispersas, en el pasado remoto sus órbitas estaban agrupadas, lo que sugiere la intervención de un factor externo que alteró sus posiciones originales. Para entender más sobre cómo afectan los objetos masivos en el sistema solar, puede interesarte qué es un planeta.
Por su tamaño (entre 220 y 380 kilómetros de diámetro según las estimaciones) y la peculiaridad de su órbita, se considera que Ammonite es una auténtica «cápsula del tiempo», un testigo fósil de los primeros días del sistema solar. Su hallazgo fue posible no solo gracias a observaciones recientes, sino también al análisis de archivos históricos de imágenes, que han permitido reconstruir su trayectoria durante casi dos décadas.
La hipótesis del Planeta 9, cada vez más cuestionada
Durante la última década, una de las teorías más debatidas entre los expertos ha sido la que sugiere la presencia de un planeta masivo no detectado orbitando mucho más allá de Neptuno, conocido popularmente como el «Planeta Nueve». Una de las principales evidencias que apoyaban esta idea era la agrupación de las órbitas de los sednoides, que parecía requerir de la influencia gravitacional de un cuerpo grande y lejano para mantenerse. Sin embargo, el descubrimiento de Ammonite, cuya órbita está desalineada respecto a la de otros sednoides, introduce dudas sustanciales. Para conocer en profundidad las hipótesis sobre los objetos en los límites del sistema solar, te recomendamos los últimos hallazgos sobre exoplanetas y mundos habitables.
Diversos estudios publicados en revistas especializadas, como Nature Astronomy, han calculado mediante simulaciones que, si existiera el Planeta 9 en la posición y con las características propuestas hasta ahora, la órbita actual de Ammonite sería inestable y el objeto habría sido expulsado del sistema solar hace mucho tiempo. Así, Ammonite limita aún más la posible órbita y localización de dicho planeta, o incluso sugiere que podría ya no estar en el sistema solar. En este contexto, también puede ser interesante cómo ayuda a entender la historia del sistema solar en cómo ayudar al planeta.
Entre los científicos implicados en el proyecto, como el Dr. Yukun Huang y Fumi Yoshida, gana peso la idea de que, si alguna vez existió un planeta de gran masa en esa región, su destino fue ser arrojado a las afueras o expulsado por completo debido a interacciones gravitatorias extremas en la juventud del sistema solar.
Un pasado turbulento en el sistema solar exterior
El hallazgo de Ammonite también da fuerza a otras hipótesis alternativas sobre la historia de los objetos más lejanos del sistema solar. Los modelos informáticos reconstruyen una escena en la que, hace unos 4.200 millones de años, las órbitas de los cuatro sednoides conocidos estaban mucho más agrupadas de lo que están ahora, lo que apunta a la existencia de un evento cataclísmico responsable de dispersarlas. Para explorar cómo se forman los objetos del cinturón y más allá, puede interesarte el ciclo de astronomía del planetario de Huesca.
Existen dos explicaciones principales: la primera plantea que el paso cercano de una estrella errante alteró la configuración orbital de estos cuerpos, y la segunda apunta a que un planeta gigante—quizá el propio Planeta 9—pudo haber interactuado con los sednoides antes de ser expulsado fuera del sistema solar. Sea como sea, la órbita de Ammonite demuestra que nuestro sistema solar es mucho más dinámico y complicado. Para entender más sobre los procesos que han moldeado nuestro sistema, visita cómo elegir el mejor en 2023.
Este descubrimiento refuerza la idea de que el sistema solar externo ha tenido una historia llena de eventos tumultuosos, que todavía estamos comenzando a entender en profundidad.