- 42 jóvenes programadores participan en el hackatón para crear herramientas digitales con fines sociales.
- El evento se centra en brecha digital, adicciones tecnológicas y diversidad funcional.
- Se premian dos aplicaciones innovadoras: una para personas con discapacidad visual y otra para discapacidad auditiva.
- La colaboración de colectivos vulnerables y expertos en ciberseguridad enriquece el desarrollo de los proyectos.

Un grupo de 42 jóvenes especializados en programación y tecnología se ha dado cita en el centro de innovación social La Noria, dependiente de la Diputación de Málaga, para participar en una nueva edición del hackatón talentos digitales, una iniciativa que busca fomentar el desarrollo de soluciones tecnológicas orientadas a resolver retos sociales relevantes.
Durante dos intensas jornadas de trabajo, los participantes formaron parte de equipos multidisciplinares con el objetivo común de responder a desafíos como la brecha digital en personas mayores, promover un uso más responsable de la tecnología entre jóvenes y mejorar la inclusión digital para quienes tienen diversidad funcional. Este encuentro, bautizado como ‘Código-S’, ha contado con la colaboración de Diverxia Consulting y Gaia Labs, y ha puesto de relieve la importancia de una mirada ética y social en la creación de nuevas herramientas digitales.
Proyectos sociales construidos desde la experiencia
Una de las particularidades del hackatón es la integración directa de colectivos vulnerables en el proceso creativo. En concreto, personas mayores pertenecientes a la Asociación Arrabal-AID han compartido sus vivencias y necesidades, aportando testimonios reales que han servido de inspiración y como guía para los equipos. Gracias a esta participación activa, se ha logrado que las propuestas tecnológicas estén más alineadas con las demandas reales y cotidianas de quienes se encuentran en situaciones de mayor riesgo de exclusión digital.
Desde la organización se ha puesto el foco en que los participantes desarrollen prototipos y aplicaciones capaces de empoderar a los mayores a nivel tecnológico, sensibilizar a los jóvenes sobre los riesgos y ventajas de la tecnología e impulsar soluciones accesibles para personas con discapacidad.
Conciencia y ciberseguridad en la programación
El evento ha incluido además una charla-taller impartida por expertos en ciberseguridad del INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad), quienes han compartido recomendaciones y buenas prácticas para crear herramientas digitales seguras. Los asistentes han podido conocer casos reales de amenazas informáticas y aprender cómo anticiparse a ellas desde el diseño de sus proyectos, un aspecto clave en la actualidad para garantizar la protección de los usuarios.
Premios a las propuestas más innovadoras e inclusivas
El jurado del hackatón, compuesto por profesionales de diferentes áreas, ha concedido dos premios en metálico a las soluciones con mayor potencial de impacto social. El primer premio, valorado en 600 euros, ha recaído en una aplicación llamada Iris, que combina inteligencia artificial y visión por computadora para asistir a personas con discapacidad visual en su vida diaria. Utilizando la cámara del teléfono, Iris ofrece descripciones en tiempo real del entorno y de textos mediante voz sintetizada, e incorpora controles accesibles para facilitar su manejo.
El segundo premio, dotado con 400 euros, ha sido para Asun, una app enfocada en facilitar la vida a personas con discapacidad auditiva. Esta herramienta convierte los sonidos del entorno en señales mediante vibraciones del móvil, permitiendo así que los usuarios puedan percibir avisos como timbres o alarmas de forma intuitiva y eficaz. Ambas soluciones reflejan cómo la tecnología puede eliminar barreras y mejorar la calidad de vida de quienes más lo necesitan.
La participación de estudiantes del campus 42Málaga de Fundación Telefónica y el trabajo conjunto con asociaciones y profesionales han dado como resultado ideas frescas y realizables que, de seguir avanzando, pueden tener un impacto tangible en la sociedad.
Este hackatón ha demostrado que la unión de talento digital y conciencia social es capaz de generar herramientas útiles y transformadoras, mostrando el potencial de la colaboración entre instituciones, empresas y colectivos para afrontar los grandes retos sociales del presente.