En sociología, la familia representa una agregación de individuos unidos por lazos afectivos o de parentesco en los que los adultos son responsables del cuidado de los niños.

La familia también se entiende como la primera institución responsable de la socialización de las personas.

A lo largo de la historia, el concepto ha experimentado algunas transformaciones significativas, pero tiene como características comunes la formación de un núcleo (familiar) y su responsabilidad por el cuidado de las personas más jóvenes.

El concepto de familia asume su complejidad al relacionar la naturaleza, desde el nacimiento de nuevos individuos de la especie humana, con la cultura, a través de la organización de grupos sociales (familiares).

Trabajo La familia (1925), por Tarsila do Amaral

Los estudios demuestran que, contrariamente a la idea de que la formación familiar es una determinación de la naturaleza, la forma en que los individuos se organizan y le dan sentido a la familia es fundamentalmente cultural. Esta organización puede asumir diversas variaciones históricas y geográficas.

Familia patriarcal y sociedad

Para comprender el concepto de familia, es necesario darse cuenta de que los pueblos antiguos daban mucho menos valor a la individualidad, a los individuos organizados en grupos (familia, clan, estado, etc.).

Esta mentalidad se ha mantenido desde entonces hasta el final de la Edad Media.. Solo desde la modernidad se hizo posible pensar en un individuo separado de su grupo familiar.

Grupos sociales se organizaron en torno a un jefe, cuyo poder fue legitimado por el propio grupo.

Debido al ambiente hostil, las actividades desarrolladas (extractivismo) y la necesidad de preservar la especie (humana), la fuerza física fue un factor de legitimación.

Así, en general, estos puestos de mando los ocupaban hombres y la figura del padre ahora se identificaba como la figura del jefe. De ahí el término derivado de la palabra latina pater (padre), patriarca.

Así, el concepto de familia se desarrolló a partir de la figura de su jefe. Se estableció un criterio, patriarcal (relativo al jefe), patrimonial (propiedad) y matrimonial (matrimonio).

Los estudios muestran que algunas sociedades tomaron caminos diferentes y la figura del liderazgo estuvo representada por individuos femeninos.

Esto refuerza la idea de que la formación de una estructura patriarcal no tiene una relación biológica de diferenciación entre hombres y mujeres. Se entiende como la continuidad de la forma en que tuvo lugar la división social del trabajo.

Transmisión familiar y de poder

Con la construcción de la historia occidental en la antigua Grecia, la propiedad de la tierra y los privilegios conquistados por familias particulares se transmitieron entre los miembros de la familia, hereditarios.

Los hijos de ciudadanos griegos, en su madurez, se entienden también como ciudadanos, ya que asumen sus propiedades. Del mismo modo, los esclavos transmiten heredadamente su condición social.

Esta condición de herencia de las condiciones sociales se establece como una base para la transmisión del poder (herencia) que perdura hasta nuestros días.

La revolución industrial y el concepto de familia

Desde la Revolución Industrial, la familia extendida (individuos fuera del núcleo familiar: tíos, primos, abuelos, etc.) se ha distanciado y fragmentado. Los lazos de sangre se volvieron menos valiosos y las relaciones económicas comenzaron a gobernar las relaciones familiares.

La necesidad de perseguir la autosuficiencia económica hace que las personas reduzcan el núcleo del hogar y, por lo tanto, reduzcan la carga de responsabilidad de las personas económicamente activas.

La familia nuclear emerge, compuesta solo por el padre, la madre y sus hijos e hijas. Este modelo permanece hoy, experimentando algunas transformaciones con el tiempo.

Hubo una "división sexual del trabajo". En él, la mujer se reforzó como responsable de las relaciones de cuidado con los niños y el hogar, mientras que el hombre fue responsable del mantenimiento de los costos familiares.

El concepto de familia en la Constitución brasileña.

Tradicionalmente, la familia era una institución basada en el matrimonio. Regido por la Constitución Federal de 1988 (art. 226), la familia se consideraba solo los casos en que el matrimonio, dentro de los parámetros establecidos, se consolidaba.

El concepto de familia abarca varias formas de organización basadas en la relación afectiva entre sus miembros y el cuidado de las personas más jóvenes.

Y así, dejó de lado, sin protección legal, todas las demás formas de alianza. Después de una serie de debates, la ley brasileña comenzó a tomar como base para la constitución de la familia, ya no el matrimonio y la procreación, sino el afecto.

A partir de entonces, las leyes sobre el matrimonio pueden mantenerse, abarcando su acción por un nuevo concepto de familia: personas unidas por lazos afectivos.

Vea también: Familia: concepto, evolución y tipos.

Familia en antropología

Para algunas corrientes de antropología., la posibilidad de que el ser humano sea considerado como un individuo es una mera abstracción (imaginación).

Para ellos, el ser humano debe ser pensado en su complejidad social, teniendo a la familia como la institución central de esta socialización.

La familia como institución está directamente relacionada con otros conceptos que subyacen a la sociedad:

  • filiación, la relación de descendencia;
  • hermandad, relación con otros en igualdad de condiciones;
  • conyugalidad, la asociación entre dos miembros de la sociedad;
  • maternidad y paternidad, la capacidad de dejar descendientes y transmitir valores y construcciones sociales.

Dentro de este modo, la familia se convierte en la institución social. que origina todos los demás (estado, religión, educación, etc.). La forma en que se organiza y el significado que se le atribuye en las sociedades occidentales es el centro de las determinaciones sociales.

Vea también: Familia contemporánea