El 40 aniversario de la Asociación Leonesa de Astronomía

Última actualización: 22/12/2025
Autor: Isaac
  • La Asociación Leonesa de Astronomía nació en 1985 impulsada por el profesor José María Pérez Gómez de Tejada y un grupo de aficionados.
  • El cometa Halley y las XIV Jornadas Estatales de Astronomía marcaron hitos clave en su consolidación y proyección nacional.
  • Hoy cuenta con unos 70 socios, una intensa actividad divulgativa y un relevo generacional sólido.
  • El 40 aniversario se celebra con un programa especial centrado en el eclipse total de sol del 12 de agosto y el posible cambio de nombre del observatorio municipal.

Aniversario de la Asociación Leonesa de Astronomía

Hace cuarenta años, en las aulas del Instituto Padre Isla de León, un profesor de matemáticas empezó a dar forma a una idea que con el tiempo se convertiría en toda una referencia de la astronomía amateur en España. Aquel impulso inicial, casi un sueño personal, acabaría cristalizando en la creación de la Asociación Leonesa de Astronomía (ALA), que hoy celebra cuatro décadas de vida con una mirada muy puesta en el cielo… y en la ciudad que la vio nacer.

La historia de esta asociación es también la historia de cómo un grupo de aficionados, con más ganas que medios, ha logrado consolidar un proyecto de divulgación científica estable, con unos 70 socios activos y una gran capacidad de convocatoria en la provincia de León. Con motivo de su 40 aniversario, la ALA ha preparado una programación especial que gira en torno a un acontecimiento astronómico excepcional: el eclipse total de sol del 12 de agosto, un fenómeno que no se veía desde León desde 1905.

Un profesor, un anuncio en prensa y el germen de la Asociación

El origen de la ALA se remonta a mediados de los años ochenta, cuando José María Pérez Gómez de Tejada, profesor de matemáticas en el IES Padre Isla, decidió lanzar en un periódico local una propuesta para agrupar a los aficionados a la astronomía de la ciudad. Aquella llamada pública tuvo eco casi inmediato: entre quienes la leyeron estaba Héctor Sánchez, antiguo alumno del profesor, que no dudó en contactar con él para sumarse a la iniciativa.

Según recuerdan quienes vivieron esos inicios, Héctor se cruzó con su exprofesor por la calle y le soltó sin dudarlo: “Me pido primero; yo también quiero participar en eso”. Poco después, Pérez Gómez de Tejada le convocó a una reunión que sería el punto de partida del proyecto. Aquel encuentro informal terminaría convirtiéndose en la primera reunión de la Asociación Leonesa de Astronomía, un paso decisivo hacia su constitución oficial.

La ALA nació oficialmente el 25 de octubre de 1985, con algo más de una quincena de socios fundadores y una primera sede en el observatorio del propio Instituto Padre Isla. En esa etapa inicial se organizaron actividades modestas pero muy significativas, como una exposición en el antiguo edificio Pallarés, hoy Museo de León, que sirvió para presentar a la ciudadanía el nuevo colectivo de aficionados a mirar el cielo.

Los veteranos de la asociación destacan que el clima de la época ayudó a que la idea cuajase: la espera de la llegada del cometa Halley generó en aquellos años un auténtico “boom” de interés astronómico en toda España, con la aparición de múltiples asociaciones similares en diferentes provincias. Ese fenómeno celeste funcionó como carta de presentación de la ALA ante el público leonés, que, pese a ser otros tiempos y otros hábitos culturales, acogió con bastante curiosidad la nueva propuesta.

Desde entonces comenzaron las primeras reuniones periódicas, las salidas de observación y una presencia cada vez más visible en la vida cultural de la ciudad. El proceso fue lento, sin grandes recursos materiales, pero la constancia del grupo permitió consolidar una estructura básica con la que seguir creciendo.

Del cometa Halley al mapa de la astronomía amateur en España

Aunque la década de los ochenta y los primeros noventa sirvieron para afianzar la asociación, muchos socios coinciden en que el auténtico salto cualitativo se produjo en el año 2000, cuando León acogió las XIV Jornadas Estatales de Astronomía, el encuentro que hoy se conoce como Congreso Estatal de Astronomía.

  Google y Brookfield sellan el mayor acuerdo para impulsar la energía hidroeléctrica limpia en EEUU

Esa cita supuso un antes y un después en la trayectoria de la ALA. Por un lado, obligó a la asociación a organizar un evento de alcance nacional, con la participación de aficionados y expertos de toda España. Por otro, colocó a la ciudad en el mapa de la astronomía amateur, dándole visibilidad más allá del ámbito local. Varios socios recuerdan aquella etapa como el “momento cumbre” de la entidad: “pegamos un salto de cara, nos dimos a conocer y empezamos a estar realmente en este mundo”, señalan.

En paralelo a las Jornadas, se produjo otro hito que marcaría el futuro del colectivo: la inauguración del Observatorio Astronómico Municipal de León Pedro Duque. El propio astronauta español acudió a la apertura de las instalaciones, que pasaron a convertirse en la sede estable de la Asociación Leonesa de Astronomía. Este observatorio, ubicado en el entorno del Coto Escolar de León, dotó al grupo de un espacio propio y de un punto de referencia claro para toda su actividad.

A partir de ese momento, la vida de la ALA ha transcurrido con lo que sus responsables definen como “valles y crestas”. Hay periodos de mayor efervescencia y otros de menor intensidad, algo lógico en una afición que, como reconocen, “no suele despertar grandes entusiasmos masivos”. El actual presidente, José Vicente Gavilanes, admite que muchos se interesan por la astronomía cuando acuden a una observación pública y se sorprenden por lo que ven, pero hacerse socio y participar con regularidad requiere cierta disciplina y compromiso.

Con todo, la asociación valora como muy positiva su situación actual, que califican de “estándar y normal”. En estos momentos cuentan con unos 70 socios, una cifra estable que permite mantener una actividad continua durante todo el año y seguir ampliando el alcance de sus propuestas divulgativas.

Relevo generacional y nuevos referentes espaciales leoneses

Uno de los aspectos que más orgullo genera dentro de la Asociación Leonesa de Astronomía es la existencia de un relevo generacional sólido. Durante algún tiempo, confiesan, existió cierto temor a que el proyecto se quedara sin nuevas incorporaciones y dependiera en exceso de los socios fundadores y veteranos.

Esa preocupación ha ido desapareciendo gracias a la llegada de nuevos aficionados jóvenes, muchos de ellos con un nivel de formación y entusiasmo muy alto. La propia directiva habla de un “relevo de calidad”, motivado en buena parte por el creciente interés social por el espacio y por algunos hitos recientes muy cercanos a León.

Entre esos hitos, la ALA destaca el nombramiento en noviembre de 2022 de los leoneses Pablo Álvarez y Sara García como astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA). La presencia de dos profesionales formados en la ciudad dentro del programa espacial europeo ha servido de estímulo para muchos jóvenes, que ven en la astronomía y la exploración espacial un campo menos lejano de lo que parecía.

A ello se suma el viaje al espacio realizado este mismo año por el aventurero y divulgador leonés Jesús Calleja, que, además, fue uno de los primeros socios de la Asociación Leonesa de Astronomía. Este vínculo personal con la ALA refuerza la sensación de continuidad entre las primeras etapas del colectivo y la situación actual, en la que la ciencia y la aventura se mezclan en el imaginario popular.

Más allá de los nombres propios, la asociación subraya su capacidad de convocatoria en la provincia. Cuando se anuncia una actividad con inscripción previa, explican, no es raro alcanzar las 300 personas apuntadas, y si la cita es abierta al público la asistencia puede llegar a las 500 personas. La astronomía, dicen, es una de esas aficiones que “no disgusta a nadie”: basta con que haya una buena excusa —y si es verano, mejor— para que mucha gente se anime a mirar por un telescopio.

  ¿Qué es la astrofotografía?

Una actividad constante: revista, observaciones y divulgación

Entre las iniciativas que la ALA mantiene de forma regular destaca la revista trimestral «Leo», una publicación interna que ya ha alcanzado los 150 números y está dirigida actualmente por Xuasús González. En sus páginas se mezclan contenidos atemporales, artículos de divulgación y una sección de noticias que, en la práctica, funciona como una crónica escrita de la historia de la asociación.

Además de la revista, la vida cotidiana de la ALA gira en torno a las reuniones que se celebran todos los viernes en el Observatorio Astronómico Municipal. En esas sesiones se realizan principalmente observaciones de la Luna, aprovechando que es el objeto celeste más accesible para todo tipo de público. Cuando la fase lunar o la contaminación lumínica no acompañan, los socios aprovechan para recorrer constelaciones, localizar estrellas brillantes y aprender a “leer” el cielo.

A lo largo del año, y especialmente entre junio y septiembre, la Asociación Leonesa de Astronomía colabora con ayuntamientos, entidades culturales y colectivos locales que solicitan actividades de divulgación. Según relatan, entre los meses de verano prácticamente no hay un solo fin de semana sin alguna salida o evento en diferentes puntos de la provincia, algo que contribuye a que la astronomía llegue a públicos muy diversos.

El vínculo con la infancia y la educación también es constante. Todos los veranos, los martes se dedican a actividades con los niños acampados en el Coto Escolar de León, donde se encuentra el observatorio. Esas sesiones combinan observación con explicaciones sencillas, juegos y pequeñas historias relacionadas con los planetas o las constelaciones, con el objetivo de sembrar la curiosidad científica desde edades tempranas.

Este tipo de programación ordinaria se complementa con charlas, talleres puntuales y colaboraciones con instituciones como la Universidad de León, lo que permite que la asociación mantenga un perfil activo durante todo el año, más allá de los grandes eventos astronómicos que marcan algunos hitos concretos.

Un 40 aniversario marcado por un eclipse total de sol

La Asociación Leonesa de Astronomía ha cumplido el 25 de octubre el 40 aniversario de su fundación, y ha decidido que la celebración se prolongue durante todo un año. Desde esa fecha y hasta el mismo día del próximo ejercicio, la ALA desarrollará un programa especial de actividades con la vista puesta en uno de los fenómenos astronómicos más esperados de las últimas décadas en la península Ibérica.

Ese fenómeno es el eclipse total de sol previsto para el 12 de agosto, un evento que podrá observarse en condiciones muy favorables desde buena parte del noroeste de España. Para la asociación, este eclipse es casi el regalo perfecto para celebrar el aniversario: la última vez que un eclipse de este tipo fue visible desde León fue en 1905, y la próxima ocasión similar, tras la de este año, no llegará hasta 2480.

Conscientes de la importancia de la cita, la ALA está diseñando un calendario de observaciones públicas repartidas a lo largo de los meses previos. El plan pasa por organizar dos observaciones mensuales en diferentes barrios de la ciudad: una diurna, centrada en el Sol, y otra nocturna, dedicada a la Luna y a los objetos que puedan verse pese a la iluminación urbana.

Los responsables de la asociación reconocen que la ciudad de León sufre un nivel de contaminación lumínica elevado, lo que limita bastante el cielo disponible para observar. Aun así, explican que es perfectamente posible localizar la Osa Mayor, estrellas muy brillantes y planetas como Saturno o Júpiter, especialmente cuando se dan las condiciones adecuadas. Las actividades para los más pequeños se acompañarán de relatos, leyendas y mitos asociados a los astros, un recurso que suele funcionar muy bien para enganchar a los niños.

  La astronomía protagoniza el inicio de los Cursos de Verano de la UNED en Alcalá la Real

Paralelamente, la ALA está estudiando un posible cambio de nombre del Observatorio Astronómico Municipal. La propuesta, pendiente todavía de confirmación oficial, pasa por que las instalaciones dejen de llevar el nombre de Pedro Duque —cuyo vínculo principal fue haber acudido a la inauguración— y pasen a denominarse Observatorio José María Pérez Gómez de Tejada, en reconocimiento al fundador y auténtica alma de la Asociación Leonesa de Astronomía.

Preparativos, expectativas y retos ante la llegada del eclipse

De cara al 12 de agosto, la asociación se encuentra inmersa en los preparativos para organizar una gran observación del eclipse. El fenómeno se producirá a última hora de la tarde, lo que condiciona la elección del lugar desde el que se realizará la actividad principal. El observatorio actual no es la mejor opción porque, como apuntan, el Sol estará muy bajo sobre el horizonte occidental y los edificios o el relieve podrían dificultar la visión.

Por ese motivo, la ALA busca un espacio dentro de la ciudad que disponga de una vista despejada hacia el oeste, con la menor cantidad posible de obstáculos físicos y lumínicos. La elección del emplazamiento no es un tema menor, ya que se espera una afluencia de público muy superior a la habitual, tanto de vecinos de León como de visitantes de otros lugares.

El interés que despierta el eclipse no se limita al ámbito local. La asociación explica que se han organizado incluso cruceros específicos para seguir el fenómeno y fotografiarlo, y que en los últimos años varias asociaciones estadounidenses han estado promocionando el “Solar eclipse en Spain” como un reclamo turístico y científico. También hay constancia de que turistas franceses llevan tiempo reservando alojamiento en León con el eclipse en mente.

Esa anticipación se ha traducido ya en un impacto directo sobre la ciudad: según señalan desde la ALA, las plazas hoteleras en León para esas fechas están prácticamente completas. Esta presión añadida sobre la infraestructura local ha generado cierta preocupación entre los organizadores, que reconocen que les da algo de respeto la posibilidad de verse desbordados por la magnitud del evento.

Para afrontar este desafío, se ha puesto en marcha una comisión interministerial y se ha implicado a distintos niveles de la administración: la Subdelegación del Gobierno en León, la Diputación Provincial, la Universidad de León y la Junta de Castilla y León, entre otras entidades, participan en la planificación del dispositivo. Además, la asociación cruza los dedos para que no coincida con un episodio de incendios forestales o de humo intenso como el vivido el pasado verano, una situación que podría arruinar la visibilidad del eclipse.

Desde la dirección de la ALA insisten en que el fenómeno lleva años marcado en el calendario y que, aun así, existe cierta incertidumbre porque no hay experiencia previa reciente en gestionar un evento astronómico de esta envergadura desde León. Aun con esas dudas, el objetivo está claro: aprovechar el eclipse para reforzar la vocación divulgadora de la asociación y acercar la astronomía a miles de personas que quizá se asomen por primera vez a este mundo.

Cuatro décadas después de aquella primera idea gestada en un instituto leonés, la Asociación Leonesa de Astronomía afronta su aniversario en plena actividad, con un equilibrio entre memoria y futuro: una base de socios consolidada, un relevo generacional que aporta aire fresco, una fuerte presencia en la vida cultural de la ciudad y un horizonte inmediato marcado por un eclipse total de sol que, salvo que las nubes digan lo contrario, convertirá durante unos minutos a León en uno de los lugares privilegiados para mirar al cielo en Europa.

máster en IA y ciberseguridad EMILDAI-0
Artículo relacionado:
La Universidad de León acoge la escuela de verano del máster europeo EMILDAI sobre IA y ciberseguridad