- El eclipse total de Sol del 12 de agosto será visible desde una franja que cruza el norte de España, con una duración de hasta 1 minuto y 50 segundos.
- Es imprescindible usar gafas homologadas con norma ISO 12312-2 para evitar lesiones oculares irreversibles.
- Se trata del primer eclipse total en la península desde 1905, y forma parte de un trío de eclipses que continuará en 2027 y 2028.
- Las autoridades recomiendan planificar la observación con antelación, evitar desplazamientos improvisados y consultar la meteorología local.
El próximo 12 de agosto, el cielo de España se convertirá en el escenario de un fenómeno que no se repetía en la península desde hace más de un siglo. Un eclipse solar total atravesará el norte del país desde Galicia hasta Baleares, sumiendo en la oscuridad a quienes se encuentren dentro de la estrecha franja de totalidad. Durante algo más de un minuto, el día se convertirá en noche y la temperatura descenderá de forma perceptible, mientras la corona solar se hace visible a simple vista.
Este acontecimiento astronómico ha despertado una expectación sin precedentes, y tanto las administraciones como los científicos llevan meses preparándose. La Universidad de Alcalá (UAH) ha organizado campañas de divulgación y mediciones científicas, mientras que los gobiernos autonómicos han activado planes de seguridad y movilidad para gestionar la llegada de millones de visitantes. Si aún no tienes claro dónde verlo o cómo hacerlo con seguridad, aquí te contamos todo lo que necesitas saber.

El eclipse del 12 de agosto de 2026 es el primero de una serie de tres grandes eclipses solares que cruzarán España en apenas tres años. El último eclipse total visible desde la península Ibérica ocurrió en 1905, por lo que para la mayoría de la población será una experiencia única. El segundo eclipse total llegará el 2 de agosto de 2027, y el tercero, anular, el 26 de enero de 2028. Los expertos califican esta sucesión como una oportunidad excepcional para la astronomía en Europa, ya que España se prepara para el trío ibérico de eclipses solares.
La franja de totalidad del 12 de agosto se extiende desde Galicia, pasando por Asturias, Castilla y León, Madrid, Castilla-La Mancha, Cantabria, La Rioja, País Vasco, Navarra, Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares. Dentro de esa banda, la Luna cubrirá por completo el disco solar durante un tiempo que varía entre 30 segundos y 1 minuto y 50 segundos, dependiendo de la cercanía al punto central. Fuera de ella, el eclipse será parcial, con un oscurecimiento que en algunas zonas del sur alcanzará el 97%.

El eclipse comenzará alrededor de las 19:30 horas (hora peninsular) y la fase de totalidad se producirá entre las 20:26 y las 20:33, justo antes del atardecer. El Sol estará muy bajo sobre el horizonte oeste-noroeste, por lo que es fundamental buscar un lugar con vistas despejadas hacia esa dirección. En ciudades como Bilbao, Zaragoza o San Lorenzo de El Escorial, la totalidad durará aproximadamente un minuto y medio, mientras que en localidades del sur de Madrid, como Leganés o Getafe, el eclipse será parcial y no se podrá retirar la protección en ningún momento.
Para quienes quieran desplazarse, los miradores costeros del País Vasco (monte Artxanda, Punta Galea, playa de Bakio) y los puntos elevados de la sierra madrileña (Navacerrada, Rascafría) ofrecen excelentes condiciones. En el interior, el Parque Natural de Gorbeia o el embalse de Ullibarri-Gamboa son alternativas en Álava. En todos los casos, conviene llegar con al menos una hora de antelación y consultar la previsión meteorológica, ya que la nubosidad o la bruma costera podrían arruinar la observación.

La recomendación más repetida por todas las autoridades sanitarias y astronómicas es clara: nunca mires directamente al Sol sin protección homologada durante las fases parciales. Las únicas gafas válidas son las que cumplen la norma ISO 12312-2:2015 (o EN ISO 12312-2 en su versión europea) y llevan el marcado CE. Las gafas de sol convencionales, las radiografías, los cristales ahumados o los filtros caseros no ofrecen protección real y pueden provocar retinopatía solar, una lesión irreversible que no duele en el momento pero que puede dejar manchas oscuras o pérdida de visión central.
Durante la totalidad, y solo cuando la Luna cubre el 100% del disco solar, es seguro retirar las gafas durante unos instantes para contemplar la corona. En cuanto aparezca el primer destello de luz (el anillo de diamantes), hay que volver a ponérselas inmediatamente. Con niños pequeños, lo más prudente es no quitárselas en ningún momento. También se puede optar por métodos indirectos, como la proyección estenopeica con un colador o las sombras de las hojas de los árboles, que permiten ver el eclipse sin mirar al cielo.
La Policía Nacional ha alertado sobre la proliferación de gafas falsas y recomienda comprarlas en establecimientos de confianza, como ópticas o puntos de venta oficiales como la ONCE. Además, es importante inspeccionar las gafas antes de usarlas y desecharlas si están rayadas o dañadas. Para quienes utilicen telescopios, cámaras o prismáticos, es obligatorio colocar filtros solares homologados delante de la lente, nunca en el ocular.
Más allá del espectáculo visual, el eclipse representa una ocasión científica excepcional. Investigadores de la Universidad de Alcalá (UAH) han preparado un dispositivo de observación que incluye un radiotelescopio, un telescopio H-alfa y un fotómetro para medir los cambios de luminosidad y registrar el espectro de la cromosfera. Estas mediciones se integrarán en una colaboración internacional con científicos de Francia, Bélgica y China para cubrir toda la trayectoria del eclipse.
La UAH también ha desarrollado programas de divulgación astronómica en colegios de Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz y Guadalajara para explicar qué es un eclipse y cómo observarlo de forma segura. En su página web ofrecen una guía para fabricar gafas caseras con filtro homologado, así como plantillas descargables. Por su parte, el Gobierno Vasco ha prohibido la circulación de vehículos de más de 7.500 kilos el día del eclipse para facilitar la movilidad, y el Gobierno central ha activado un Plan Específico de Protección Civil ante la previsión de millones de desplazamientos.
En definitiva, el eclipse del 12 de agosto no solo será un momento inolvidable para quienes lo contemplen, sino también una oportunidad para avanzar en el conocimiento del Sol y sus capas externas. La combinación de ciencia, seguridad y planificación permitirá que este fenómeno se viva con toda la intensidad que merece, siempre que se sigan las recomendaciones de los expertos. No olvides tus gafas homologadas, elige un buen lugar con horizonte despejado y disfruta de uno de los espectáculos naturales más impactantes que se pueden presenciar en la Tierra.


