Crecimiento vegetativo

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Crecimiento vegetativo

EL crecimiento vegetativo corresponde a la diferencia entre la tasa de natalidad y la tasa de mortalidad.

Este concepto es la tasa que, junto con el índice de migración, determinará el índice final de crecimiento demográfico en un territorio determinado.

Nótese que este concepto no mide el crecimiento absoluto de una nación, ya que desconoce los factores migratorios que influyen en el aumento o disminución efectiva de una población.

Sin embargo, debido a la gran cantidad de nacimientos y muertes que ocurren todo el tiempo en el planeta, el crecimiento vegetativo se convierte en el índice más significativo en las estrategias demográficas a nivel local y global.

La tasa de crecimiento vegetativo será positiva cuando el número de nacimientos sea mayor que el número de muertes, o negativa si el número de muertes es mayor que el número de nacimientos.

Las tasas de mortalidad y natalidad se consideran en la proporción de una persona por mil durante un año.

Por tanto, si la tasa de natalidad es del 5% anual, significa que nacen 5 personas por cada 1000 habitantes.

Si la tasa de mortalidad es del 2%, significa que cada 1000 habitantes 2 mueren anualmente. De la diferencia entre estas dos tasas (natalidad y mortalidad), tendremos la tasa de crecimiento vegetativo.

El crecimiento vegetativo se considera alto cuando alcanza tasas superiores al 4%, moderado, si se encuentra entre 1% y 2%, y bajo cuando alcanza 1% o menos, alcanzando tasas de crecimiento negativas.

La tasa más alta de crecimiento vegetativo se encuentra en Liberia (4,50), seguida de Burundi (3,90) y Afganistán (3,85).

Los índices más bajos de crecimiento vegetativo son los de las Islas Cook (-2,23), Niue (-1,85) y Moldavia (-0,90).

En los países europeos la tasa de crecimiento se ha estabilizado entre -0,07 en Alemania; 0,21 en Dinamarca y 0,49 en Francia. En Brasil, el índice es 1,26.

Crecimiento vegetativo y población mundial

El crecimiento vegetativo de la población mundial ha sido muy lento durante la mayor parte de la historia de la humanidad.

En Occidente, a finales de la Edad Media, con la reducción de guerras y epidemias, así como la mejora de las técnicas agrícolas, el aumento de población comenzó a acelerarse.

Sin embargo, será con el advenimiento de la Revolución Industrial que tendremos un avance poblacional significativo.

El aumento de la producción, asociado al conocimiento médico-higienista que se estaba desarrollando, revirtió el bajo índice demográfico provocado por la corta esperanza de vida y la alta mortalidad infantil.

La tasa de natalidad se mantuvo alta durante el siglo XIX en Europa y, hasta la primera mitad del siglo XX, en los Estados Unidos de América.

En los países en desarrollo, este crecimiento demográfico se inició en la segunda mitad del siglo XX.

En cualquier caso, ya es posible notar una disminución en algunos países en desarrollo, como Brasil, donde la tasa de natalidad ha ido cayendo como en los países que practican el control de la natalidad.

Tanto la tasa de natalidad como la tasa de mortalidad pueden reducirse mediante programas gubernamentales de control familiar o simplemente haciendo (o no) viable la economía familiar. Es decir, cuanto más altos sean los costos, menores serán las posibilidades de nacimiento.

Curiosidades

  • Si la tasa de natalidad continúa disminuyendo y la esperanza de vida aumenta, es probable que los sistemas de pensiones se derrumben porque no hay más mano de obra para financiar las pensiones.
  • El crecimiento vegetativo está directamente determinado por las condiciones socioeconómicas y culturales de un país; cuanto mejor sea la calidad de vida y la infraestructura, menor será el crecimiento de la población.

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