Carlos V recupera su brazo y su espada en el corazón de Granada

Última actualización: 17/06/2026
Autor: Isaac
  • Culmina la restauración integral de la estatua tras casi veinte años de deterioro y falta de piezas.
  • El proceso técnico ha incluido moldes de resina y fibra de vidrio para replicar los elementos originales.
  • La intervención coincide con el V Centenario de la estancia del emperador y la creación de la Universidad.
  • Se han aplicado tratamientos especiales para proteger la piedra caliza contra el vandalismo y el clima.

Estatua de Carlos V restaurada

La ciudad de la Alhambra ha vivido un momento muy esperado por los vecinos y los amantes de la historia. El emperador Carlos V, al menos en su versión esculpida, vuelve a lucir completo en la Plaza de la Universidad tras un minucioso proceso de restauración que ha durado meses y que ha devuelto la dignidad a uno de los puntos más transitados del centro granadino.

Esta pieza, que es todo un emblema para los estudiantes de Derecho y los ciudadanos en general, llevaba cerca de dos décadas presentando un aspecto algo triste al faltarle el brazo y la espada por culpa de antiguos actos vandálicos. Ahora, gracias al empeño del Ayuntamiento y la Universidad, la figura recupera su porte original justo a tiempo para una efeméride que marca un antes y un después en la memoria colectiva de la región.

Un trabajo de artesanía y tecnología moderna

Detalle de la restauración escultórica

Para que el monarca volviera a empuñar su acero, el equipo de restauración, liderado por Carmen Tienza, ha tenido que emplearse a fondo con técnicas que mezclan lo tradicional con lo más puntero. No ha sido moco de pavo, ya que se han tenido que crear moldes específicos de silicona divididos en varias partes para captar hasta el más mínimo detalle de la armadura y la extremidad que faltaba.

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El brazo se ha fabricado utilizando una combinación de resinas reforzadas con fibra de vidrio y polvo de mármol, buscando que la nueva pieza se integre visualmente con la piedra caliza original de 1948. Lo mejor del asunto es que se han utilizado anclajes reversibles, lo que significa que, si en el futuro hiciera falta, se podrían desmontar sin dañar el conjunto principal de la obra.

La espada también ha dado guerra, puesto que los moldes que se conservaban de hace veinte años estaban ya inservibles. Ha sido necesario empezar de cero para modelar un arma que fuera fiel a la réplica que Emiliano Barral hizo en su día, basándose en la famosa escultura de Pompeo Leoni que se custodia en el Museo del Prado.

Historia y aniversario en la Plaza de la Universidad

Plaza de la Universidad con estatua restaurada

La puesta de largo de esta restauración no es casualidad, ya que Granada está celebrando por todo lo alto el V Centenario de la estancia del emperador y su esposa, Isabel de Portugal, en la ciudad. Fue en aquel 1526 cuando se fraguaron muchos de los proyectos institucionales y culturales que hoy definen a la capital granadina, incluyendo el impulso para crear su prestigiosa universidad.

El rector Pedro Mercado y la alcaldesa Marifrán Carazo han coincidido en que ver al emperador «de punta en blanco» de nuevo es un regalo para el patrimonio urbano. Durante el reinado de Carlos V, Granada se transformó en un centro político de primer orden, y este monumento, situado frente a la Facultad de Derecho, recuerda cada día ese legado a los miles de jóvenes que pasan por sus pies.

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Es importante recordar que esta estatua es una copia fiel de la que se encuentra en Madrid, y que su presencia en este espacio público desde mediados del siglo pasado la ha convertido en un testigo mudo de la vida universitaria. Con este lavado de cara, se pretende que la imagen del monarca siga presidiendo la entrada a las aulas con la misma fuerza que el primer día.

Protección a prueba de actos vandálicos

Primer plano de Carlos V restaurado

Uno de los mayores quebraderos de cabeza para los conservadores ha sido siempre el vandalismo. Por ello, en esta intervención no se han limitado a pegar lo que faltaba, sino que han aplicado una capa de protección antigrafiti y tratamientos hidrofugantes. Estas medidas buscan que, si a alguien se le ocurre la mala idea de pintar sobre la piedra, la limpieza sea mucho más sencilla y no dañe el material poroso.

Además de la limpieza químico-mecánica para eliminar la suciedad acumulada y el biodeterioro (como los líquenes o el moho), se han sellado grietas que amenazaban la estabilidad de la pieza. La idea es realizar una conservación preventiva constante para no tener que llegar a situaciones extremas donde la estatua presente un aspecto de abandono.

Los expertos han insistido en que, aunque la tecnología ayude, la mejor protección es que los ciudadanos se sientan orgullosos de su historia y respeten los monumentos que adornan sus calles. Al fin y al cabo, restaurar una obra de este calibre supone una inversión importante de dinero público que sale del bolsillo de todos los granadinos.

El resultado final de estos trabajos devuelve a la ciudad una estampa clásica que se había perdido en la bruma de los años, logrando que el conjunto escultórico recupere su equilibrio estético y su valor simbólico. Con la reintegración de la espada y el brazo, Carlos V vuelve a vigilar el acceso a la Facultad de Derecho en un estado impecable, sirviendo como broche de oro a las celebraciones del quinto centenario de su paso por estas tierras y reforzando la identidad de un entorno que mezcla a la perfección la solera histórica con la energía de la juventud universitaria.

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