Capitalismo comercial

Capitalismo comercial o mercantil. Se considera precapitalismo, ya que representa la primera fase del sistema económico capitalista.

Surge a finales del siglo XV, marcando el final de la Edad Media y el comienzo de la Edad Moderna, que duró hasta el siglo XVIII, cuando amaneció la Revolución Industrial.

El capitalismo comercial se empleó en las colonias de América, África y Asia, donde la metrópoli buscaba riqueza y productos en nuevas tierras, intensificando cada vez más las relaciones comerciales.

Capitalismo comercial – Fases

El capitalismo ha acompañado el desarrollo de la sociedad y se divide en tres fases:

  1. Capitalismo comercial o mercantil (precapitalismo)
  2. Capitalismo industrial o industrialismo
  3. Capitalismo financiero o monopolista.

Características del capitalismo comercial o mercantil

Las principales características del capitalismo comercial son:

  • Aparición de la moneda como valor de cambio
  • Producción de fabricación
  • División Internacional del Trabajo
  • Mercantilismo como sistema económico
  • Balanza comercial favorable (excedente)
  • Proteccionismo (derechos de aduana)
  • Metalismo (acumulación de metales preciosos)

Contexto histórico: resumen

La Edad Media fue un largo período que duró del siglo V al siglo XV en Europa. En este período el capitalismo aún no existía, y el sistema feudal era el regulador de las relaciones sociales, culturales, económicas y políticas de la época.

Basado en la tenencia de la tierra, el feudalismo presentaba dos grandes grupos sociales: los señores feudales, dueños de las tierras que obtuvieron poderes absolutos sobre ellos, y los sirvientes, los individuos que trabajaban en los feudos.

Este tipo de sociedad se conoce como sociedad estatal (dividida en propiedades), de la cual la movilidad social era prácticamente inexistente. Es decir, si la persona nació noble, moriría noble, o si nació sirviente, viviría hasta el final de su vida en estas condiciones.

Por encima de los señores feudales estaban los reyes y la Iglesia, por lo que los señores estaban sujetos a sus voluntades y les pagaban impuestos, pero tenían todo tipo de poder (político, económico, social) en sus tierras.

Sin embargo, con la expansión marítima, la exploración de nuevas tierras, el desarrollo del comercio (impulsado por los mercados libres alrededor de Burgos), el aumento de la población y el surgimiento de una nueva clase social (burguesía) definitivamente transformaría este escenario feudal.

Fue durante este período que los portugueses encontraron Brasil, cuyos productos extraídos de la colonia fueron vendidos por la metrópoli. En otras palabras, mientras la colonia exportaba materias primas, las metrópolis producían y vendían los bienes.

Los intereses económicos, sociales y políticos de la nueva clase emergente, la burguesía, llevaron a la decadencia del sistema feudal, que buscaba enriquecerse a través de la acumulación de metales preciosos, una de las principales características del sistema económico del mercantilismo, llamado “metalismo”.

Así surgió el sistema de comercio capitalista, cuyo objetivo principal era obtener ganancias en los bienes comercializados, mediado por una economía centrada en el comercio con el aumento de las tasas aduaneras (proteccionismo) y la búsqueda del excedente (balanza comercial favorable).

Así, el capitalismo comercial o mercantil se fortaleció mediante el comercio y la venta de esclavos, manufacturas, metales preciosos, ventas de especias y productos agrícolas.

Esto fue crucial para la formación del modo de producción capitalista.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para «permitir cookies» y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar» estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar