- CaixaBank participa como única entidad financiera española en los proyectos europeos VIGILANCE y CYBERAID.
- Las iniciativas buscan proteger infraestructuras críticas europeas con IA, blockchain y seguridad post‑cuántica.
- La entidad liderará los pilotos del sector financiero, centrados en ciberdefensa autónoma y gestión proactiva de ciberriesgos.
- Ambos proyectos están financiados por la Comisión Europea dentro del programa Digital Europe.

CaixaBank ha dado un paso más en su estrategia de refuerzo de la ciberseguridad al incorporarse a dos iniciativas europeas que buscan blindar las infraestructuras críticas frente a ataques cada vez más sofisticados. La entidad se suma así a un entorno de cooperación internacional donde la innovación tecnológica y la protección de servicios esenciales van de la mano.
En estos proyectos, VIGILANCE y CYBERAID, el banco participa como única entidad financiera española, lo que le sitúa en una posición destacada dentro del ecosistema europeo de ciberdefensa. Ambas iniciativas se desplegarán entre principios de 2026 y finales de 2028 y combinan tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial, el blockchain y la seguridad post‑cuántica para construir sistemas de protección más autónomos y resilientes.
Dos proyectos europeos centrados en infraestructuras críticas
VIGILANCE y CYBERAID comparten un objetivo común: elevar el nivel de protección de las infraestructuras críticas europeas, entre ellas las del sector financiero, frente a ciberamenazas que no dejan de evolucionar. La idea es pasar de un enfoque puramente reactivo a un modelo en el que los sistemas sean capaces de anticiparse a los incidentes y adaptarse sobre la marcha.
Ambas iniciativas se apoyan en el desarrollo de plataformas autónomas de ciberseguridad capaces de detectar, analizar y responder a ataques en tiempo real. Estas plataformas aspiran a convertirse en ecosistemas proactivos y adaptativos, algo especialmente relevante en sectores como telecomunicaciones, logística, movilidad y, por supuesto, servicios financieros.
Según explica la entidad, la participación en estos consorcios permite a CaixaBank colaborar con socios internacionales en la creación de soluciones que no solo benefician a la organización, sino también al conjunto del sistema financiero europeo. Esta cooperación se enmarca en la apuesta de la Unión Europea por reforzar su soberanía digital y reducir su dependencia tecnológica de terceros países.
Los dos proyectos cuentan con financiación de la Comisión Europea en el marco del programa Digital Europe, un instrumento que impulsa la adopción de tecnologías digitales estratégicas. VIGILANCE está respaldado por el acuerdo de subvención nº 101249737 y CYBERAID por el nº 101249596, lo que refleja el apoyo comunitario a iniciativas orientadas a la protección de infraestructuras esenciales.
VIGILANCE: ciberdefensa autónoma y modelo Zero Trust
El proyecto VIGILANCE, cuyas siglas corresponden a Versatile Intelligent aGents for Interconnected Ledgers and Autonomous Next-gen Cybersecurity Ecosystems, se centra en crear una plataforma de ciberdefensa de nueva generación. Su diseño se basa en un enfoque Zero Trust avanzado, en el que nada ni nadie se considera fiable por defecto dentro de la red.
Esta plataforma se apoya en agentes inteligentes y técnicas de IA adversarial, combinadas con tecnologías de registros distribuidos (blockchain) y mecanismos de seguridad pensados para entornos post‑cuánticos. El objetivo es que el sistema pueda tomar decisiones de defensa de forma casi autónoma, reduciendo el tiempo que pasa entre la detección de una amenaza y la activación de la respuesta adecuada.
VIGILANCE está diseñado para ofrecer detección temprana de amenazas, evaluación dinámica de riesgos y orquestación automatizada de las medidas de protección. Esto supone un cambio de paradigma respecto a los modelos tradicionales, en los que la reacción suele llegar cuando el incidente ya está avanzado o ha causado impacto en el servicio.
Las soluciones que se desarrollen se pondrán a prueba a través de pilotos a gran escala en varios sectores clave: telecomunicaciones, logística y movilidad, además del ámbito financiero. Estas pruebas permitirán validar en escenarios reales la capacidad de la plataforma para reforzar la resiliencia operativa y, al mismo tiempo, apoyar la soberanía digital europea.
Dentro de este marco, CaixaBank liderará el piloto específico del sector financiero. El foco estará en entornos complejos e interconectados, como los sistemas de pagos, canales digitales y servicios bancarios en línea, donde se evaluará la eficacia de las soluciones de VIGILANCE para acortar los tiempos de detección y respuesta, mejorar la continuidad del servicio e integrar mecanismos de seguridad post‑cuántica en la arquitectura existente.
CYBERAID: IA agéntica para la ciber-resiliencia financiera
El segundo proyecto, CYBERAID, se orienta directamente a reforzar la ciber-resiliencia del sistema financiero europeo a partir de una infraestructura de ciberseguridad basada en inteligencia artificial agéntica. Es decir, se trabaja con sistemas formados por múltiples agentes de IA que cooperan entre sí para gestionar riesgos de forma coordinada.
CYBERAID aspira a diseñar arquitecturas capaces de gestionar de manera proactiva vulnerabilidades, incidentes y ciberriesgos. Para ello, integra IA generativa y modelos de lenguaje avanzados (LLMs), tecnologías que permiten analizar grandes volúmenes de información, extraer patrones de ataque y proponer respuestas ajustadas al contexto.
En este proyecto, CaixaBank encabezará un piloto centrado en la aplicación de estas capacidades a servicios financieros reales. Se trata de comprobar, sobre el terreno, cómo la orquestación inteligente de herramientas de ciberseguridad puede automatizar parte del trabajo de monitorización, correlación de eventos y mitigación de incidentes.
La meta es avanzar hacia una gestión de los ciberriesgos mucho más autónoma y predictiva. En lugar de esperar a que se produzca un ataque para reaccionar, los sistemas que promueve CYBERAID pretenden detectar señales tempranas, anticipar posibles vectores de intrusión y adaptar las defensas antes de que el impacto se materialice, algo especialmente relevante en la banca digital.
Esta aproximación resulta especialmente valiosa en un entorno donde la superficie de ataque se ha ampliado con la expansión de los canales online, la banca móvil y la interconexión con múltiples proveedores y plataformas. La capacidad de automatizar la detección y respuesta ayuda a aliviar la carga sobre los equipos humanos y a minimizar el margen de error en momentos críticos.
Participación de CaixaBank en programas europeos de innovación
La incorporación a VIGILANCE y CYBERAID encaja en una trayectoria ya consolidada de CaixaBank en proyectos europeos de I+D+i. A través de programas como Horizonte 2020, Horizonte Europa o el propio Digital Europe, la Unión Europea impulsa iniciativas colaborativas de investigación e innovación tecnológica en las que participan consorcios público‑privados.
En estas convocatorias, que suelen ser altamente competitivas, se presentan numerosas propuestas de toda Europa. Pese a ello, CaixaBank ha conseguido integrarse en más de una decena de consorcios ganadores en los últimos años, canalizando una financiación superior a los tres millones de euros destinada a proyectos de innovación tecnológica y ciberseguridad.
Desde 2018, la entidad ha logrado formar parte de catorce consorcios respaldados por la Comisión Europea, lo que evidencia una elevada tasa de éxito en las solicitudes presentadas. Esta presencia continuada refuerza el papel del banco como socio tecnológico en proyectos orientados a mejorar la seguridad, la eficiencia y la fiabilidad de los servicios financieros digitales.
Además de estos consorcios, CaixaBank ha participado en otros proyectos colaborativos cuyo fin es impulsar una ciencia de primer nivel en Europa y reducir barreras a la innovación. Una plataforma de formación en ciberseguridad para empresas y entornos controlados permite compartir conocimiento, probar nuevas tecnologías y acelerar su adopción en el mercado cuando los resultados son positivos.
La implicación en programas comunitarios también contribuye a que la entidad mantenga un contacto constante con los principales actores del ecosistema digital europeo: empresas tecnológicas, centros de investigación, universidades y organismos públicos. En particular, la creación de centros de ciberseguridad y talento especializados refuerza las sinergias entre sector público y privado.
La ciberseguridad como prioridad estratégica para CaixaBank
Más allá de su participación en proyectos europeos, la ciberseguridad se ha convertido en una prioridad estratégica interna para CaixaBank. La entidad ha desarrollado un ecosistema propio de protección, apoyado en equipos especializados y en una infraestructura tecnológica avanzada, con el objetivo de salvaguardar las transacciones digitales y los datos de clientes y empresas.
El banco mantiene una inversión continuada en tecnología para adaptarse a las nuevas amenazas, acompañar el crecimiento del negocio y asegurar la disponibilidad permanente de la información. Esta inversión se traduce en la actualización de plataformas, refuerzo de sistemas de monitorización y mejora de los mecanismos de autenticación y control de accesos.
Junto a la dimensión puramente tecnológica, la entidad hace hincapié en la concienciación y formación en seguridad digital. CaixaBank impulsa contenidos divulgativos en sus propios canales, campañas informativas, sesiones formativas y colaboraciones con medios e instituciones para ayudar a la ciudadanía a identificar fraudes, estafas y prácticas de riesgo en el entorno online.
El propósito es que los usuarios adopten hábitos digitales más seguros, tanto en el uso de la banca electrónica como en otras actividades cotidianas en Internet. La experiencia muestra que muchos incidentes de seguridad se aprovechan de errores humanos, por lo que elevar el nivel de conocimiento de la población es un complemento imprescindible a cualquier inversión en tecnología.
De este modo, la apuesta de CaixaBank por la ciberseguridad se apoya en un enfoque integral que combina innovación, colaboración internacional, infraestructura avanzada y educación en buenas prácticas. La participación en VIGILANCE y CYBERAID se suma a esta estrategia global, situando a la entidad en un papel relevante dentro de los esfuerzos europeos por proteger sus infraestructuras críticas y reforzar la soberanía digital.

