- Sisteplant y el Centro de Automática y Robótica (CAR) del CSIC-UPM firman un acuerdo para validar la plataforma R-Bot en entornos industriales complejos.
- Eurecat impulsa la Inteligencia Artificial Física con el proyecto europeo GRAIL, dotado con más de 40 millones de euros.
- Las nuevas tecnologías permiten reducir hasta un 90% los tiempos de inspección y un 70% los costes asociados.
- Europa refuerza su apuesta por la soberanía tecnológica en robótica autónoma con iniciativas público-privadas y financiación comunitaria.
La robótica autónoma avanza a pasos agigantados en España y Europa gracias a la colaboración entre centros de investigación y empresas. Dos iniciativas recientes marcan un hito en el desarrollo de plataformas capaces de operar sin intervención humana en entornos industriales complejos, desde la inspección de infraestructuras hasta la manipulación de materiales peligrosos. Ambas apuestan por la inteligencia artificial como motor de una nueva generación de robots más flexibles y adaptativos.
Por un lado, Sisteplant y el Centro de Automática y Robótica (CAR), centro mixto del CSIC y la Universidad Politécnica de Madrid, han sellado un acuerdo de colaboración científico-tecnológica. Por otro, el centro tecnológico Eurecat lidera la integración de la denominada Inteligencia Artificial Física, un paradigma que permite a los robots percibir, interpretar y actuar de forma autónoma en entornos dinámicos. Ambos proyectos comparten el objetivo de acelerar la madurez tecnológica de los sistemas robóticos y su implantación en sectores clave de la economía europea.
Colaboración público-privada para validar R-Bot
El acuerdo entre Sisteplant y el CAR contempla un programa de pruebas durante los próximos doce meses. La plataforma R-Bot, presentada como la primera plataforma robótica agnóstica de Europa, será sometida a ensayos en escenarios reales con terrenos variados y condiciones ambientales extremas. El objetivo es validar capacidades avanzadas de navegación, percepción y autonomía, incluyendo la operación sin señal GPS, la recuperación tras pérdidas de conectividad y la ejecución autónoma de tareas. Estas validaciones se enmarcan en el proyecto europeo EDIH Madrid Region 2.0, que prevé la prestación de 21 servicios de validación tecnológica.
R-Bot está diseñada para integrar y gestionar flotas de dispositivos autónomos heterogéneos, tanto terrestres como aéreos, destinados a tareas de inspección industrial. La plataforma incorpora sensores avanzados como cámaras térmicas, sistemas acústicos, sensores ultrasónicos y visión artificial, junto con herramientas de gestión industrial como Prisma GMAO y Captor MES. Según la compañía, esta automatización permite reducir hasta un 90% los tiempos de inspección y disminuir hasta un 70% los costes asociados, evitando además la exposición del personal a situaciones de riesgo.
Ángela Ribeiro, profesora de investigación del CAR-CSIC, destacó que la colaboración público-privada es clave para desarrollar proyectos de innovación que respondan a las necesidades de la industria española. Por su parte, Lluís Llauradó, Product Manager de R-Bot en Sisteplant, afirmó que el acuerdo supone un avance significativo en la madurez tecnológica de la plataforma y un paso importante para validar su aplicación en entornos industriales de alto riesgo.
Inteligencia Artificial Física: el nuevo paradigma de Eurecat
En paralelo, el centro tecnológico Eurecat ha comenzado a impulsar la integración de la inteligencia artificial en los sistemas robóticos que desarrolla. La denominada Inteligencia Artificial Física actúa como la capa de inteligencia que conecta la percepción con la acción, permitiendo a los robots adaptarse a situaciones imprevistas, interactuar con personas y operar con más autonomía en escenarios reales. Para lograrlo, se emplean tecnologías como la visión artificial avanzada, el aprendizaje automático, los modelos de lenguaje y los sistemas de razonamiento.
Eurecat ya trabaja en aplicaciones concretas como el desmontaje inteligente de baterías de litio para la economía circular, robots autónomos para agricultura, plataformas aéreas para inspección de infraestructuras y soluciones de robótica cognitiva para el acompañamiento de personas mayores. La Comisión Europea ha confiado en Eurecat para liderar el desarrollo del primer gran modelo europeo de inteligencia artificial para la robótica industrial, con una inversión de más de 40 millones de euros. Este modelo, que se desarrollará dentro del consorcio GRAIL, se entrenará con grandes volúmenes de datos procedentes de distintos entornos y tareas, proporcionando una base común para que los robots comprendan cómo interactuar con el mundo físico de forma fiable y adaptable.
Según Daniel Serrano, director de la Unidad de Robótica y Automatización de Eurecat, la inteligencia artificial está haciendo posible que los robots evolucionen desde sistemas programados para tareas repetitivas hacia agentes capaces de comprender el contexto, aprender de la experiencia y tomar decisiones de forma autónoma. Este cambio amplía enormemente el potencial de la robótica en entornos donde hasta ahora la automatización era muy limitada, como la industria química, la fabricación avanzada o la logística.
Beneficios y retos de la nueva robótica
La integración de IA y robótica genera beneficios directos para las empresas: mayor flexibilidad productiva, incremento de la productividad, reducción de costes de reconfiguración, mejor calidad de los procesos y mayor eficiencia en el uso de los recursos. Además, contribuye a mejorar las condiciones laborales al favorecer la colaboración segura entre personas y robots, permitiendo que los trabajadores se dediquen a tareas de más valor añadido y con menor riesgo. El informe de Eurecat “Inteligencia Artificial Física: el motor de la robótica del futuro en la era de la Industria 5.0” estima que el mercado mundial de robótica industrial alcanzará los 30.000 millones de euros en 2029.
No obstante, el informe identifica varios retos que habrá que abordar en los próximos años, como la estandarización y certificación de los sistemas autónomos, la ciberseguridad, la transparencia de los algoritmos y la formación de nuevos perfiles profesionales especializados. La Industria 5.0 emerge como un nuevo modelo productivo donde la tecnología no solo busca eficiencia, sino también sostenibilidad, resiliencia y bienestar de las personas, combinando inteligencia artificial, robótica y gemelos digitales para desarrollar sistemas cada vez más adaptativos y centrados en las necesidades humanas.
La apuesta de Europa por reforzar su soberanía tecnológica en robótica avanzada se materializa en iniciativas como el proyecto GRAIL y el programa EDIH Madrid Region 2.0. La colaboración entre centros de investigación, universidades y empresas está acelerando la llegada de robots autónomos capaces de operar las 24 horas del día en entornos peligrosos, reduciendo costes y mejorando la seguridad. Tanto la plataforma R-Bot de Sisteplant como los desarrollos de Eurecat representan pasos concretos hacia fábricas más inteligentes, flexibles y sostenibles, donde la robótica autónoma se convierte en una herramienta clave para la competitividad industrial europea.
