- Telefónica Alemania ha desplegado un gemelo digital 3D con IA para optimizar la gestión térmica de sus centros de datos.
- La plataforma, desarrollada con EkkoSense, combina sensores IoT, analítica avanzada y modelado en tiempo real.
- Los primeros resultados apuntan a una reducción del 15–20% en el consumo energético de refrigeración.
- El proyecto, enmarcado en el Autonomous Network Project, se extenderá progresivamente al resto del Grupo Telefónica.
Telefónica ha comenzado a apoyarse en un gemelo digital impulsado por inteligencia artificial para gestionar de forma mucho más fina la climatización y el rendimiento energético de sus centros de datos. La iniciativa, liderada por su filial alemana y desarrollada junto a la británica EkkoSense, se ha convertido en una de las apuestas más claras del grupo para recortar consumo eléctrico sin comprometer la disponibilidad de servicio.
En un contexto en el que el tráfico de datos no deja de crecer y los equipos de red se vuelven cada vez más densos, la refrigeración de los data centers se ha convertido en un auténtico quebradero de cabeza para las operadoras. Con este proyecto, Telefónica se propone bajar de forma sostenible el gasto energético asociado a la refrigeración, al tiempo que refuerza la resiliencia de sus infraestructuras críticas en Europa y, progresivamente, en otros mercados del grupo.
Un gemelo digital 3D con IA para hacer visible y “legible” el centro de datos
El núcleo de la solución es un gemelo digital tridimensional en tiempo real que replica al detalle el entorno físico de cada sala técnica. Sobre ese modelo virtual se superponen datos procedentes de miles de sensores IoT, que capturan temperatura, caudal de aire, carga de los equipos y otros parámetros críticos para la refrigeración.
Todos esos datos son procesados mediante analítica avanzada e inteligencia artificial, lo que permite detectar patrones de comportamiento, anticipar puntos calientes y sugerir ajustes concretos en la configuración de la climatización. La combinación de modelo 3D y algoritmos de IA convierte al centro de datos en un entorno “visible” y, sobre todo, accionable en tiempo casi real por los equipos de operación.
Según explica Telefónica, el sistema genera un mapa dinámico de riesgos térmicos y de carga que ayuda a localizar de un vistazo las zonas con mayor estrés, los pasillos con peor distribución del aire o los racks donde se concentran los equipos más críticos. El gemelo digital no es solo una foto estática: se actualiza de forma continua con las mediciones del IoT y con los cambios físicos que se realizan en las salas.
Este enfoque persigue superar la barrera histórica de las herramientas DCIM tradicionales, a menudo vistas como sistemas complejos y poco ágiles. Desde EkkoSense destacan que la clave está en aumentar la granularidad de la sensorización y la visualización, para que los operadores puedan entender qué está ocurriendo en el centro de datos casi como si estuvieran dentro de él, pero con una capa de inteligencia que propone acciones concretas.
La plataforma forma parte del Autonomous Network Project (ANJ) del Grupo Telefónica, la hoja de ruta corporativa para dotar a la red y a las infraestructuras de capacidades crecientemente autónomas. En este caso, el objetivo es que la climatización deje de depender solo de ajustes manuales o reglas fijas y empiece a basarse en decisiones guiadas por datos y modelos predictivos.
Gestión térmica más precisa y menos consumo de energía
El uso del gemelo digital tiene un impacto directo en la forma en la que se ajusta la climatización de los data centers. Gracias al análisis en tiempo real, los equipos pueden identificar qué unidades de refrigeración están sobredimensionadas, dónde es posible elevar ligeramente la temperatura sin riesgo o qué flujos de aire conviene redirigir para aprovechar mejor la capacidad instalada.
Telefónica y EkkoSense señalan que las primeras mediciones apuntan a una reducción del 15-20% en el consumo energético asociado a los sistemas de refrigeración. Esta caída se traduce en un alivio notable del OpEx eléctrico de los emplazamientos y en un avance claro en los objetivos de eficiencia energética que el grupo se ha marcado a escala europea.
Más allá del ahorro inmediato, el sistema ayuda a mejorar el indicador Power Usage Effectiveness (PUE), uno de los parámetros de referencia en la industria del data center. Al aprovechar mejor la capacidad térmica disponible y evitar márgenes de seguridad excesivos, se reduce la necesidad de ampliar instalaciones de forma prematura y se posponen inversiones en nueva infraestructura de refrigeración.
La IA integrada en la plataforma genera recomendaciones automáticas para corregir ineficiencias y, al mismo tiempo, prolongar la vida útil de los equipos. Ajustar temperaturas de impulsión, reorganizar cargas entre racks o modificar la velocidad de determinados ventiladores son ejemplos de acciones que se pueden derivar de los modelos que analiza el sistema.
Al disponer de datos continuos y auditables, la compañía gana también capacidad para documentar y justificar los ahorros energéticos ante reguladores, clientes corporativos o iniciativas internas de sostenibilidad. La elaboración de informes pasa a ser un proceso más automatizado, con indicadores homogéneos que permiten comparar instalaciones en distintos países.
Simulación de escenarios y resiliencia operativa mejorada
Una de las funciones más destacadas del gemelo digital es la posibilidad de simular escenarios de fallo o de crecimiento de carga antes de que ocurran. Sobre el modelo 3D, los equipos técnicos pueden probar virtualmente qué sucedería si se desconecta una unidad de climatización, si se añade un nuevo bloque de servidores de alto consumo o si se producen picos de demanda vinculados a aplicaciones intensivas en IA.
Esta capacidad de simulación permite diseñar planes de contingencia más realistas y preparar rutas de actuación para minimizar el impacto de incidentes. Según detalla Telefónica, el objetivo es que los centros de datos puedan absorber mejor los incrementos de carga IT sin necesidad de sobredimensionar por precaución toda la infraestructura física.
El sistema también facilita la detección temprana de anomalías térmicas mediante alertas predictivas, lo que encaja con un enfoque de mantenimiento proactivo. En lugar de reaccionar solo cuando se generan alarmas críticas, los responsables de operación pueden intervenir antes de llegar a situaciones de riesgo para los equipos o el servicio.
Para una operadora con un parque de centros de datos distribuido por varios países europeos, este nivel de control resulta clave a la hora de garantizar la continuidad de servicio y cumplir con los acuerdos de nivel de servicio (SLA) que exigen tanto clientes residenciales como empresas y administraciones públicas.
Además, al contar con un modelo digital de las capacidades físicas, eléctricas y térmicas de cada sala, Telefónica puede planificar de forma más precisa cómo y dónde incorporar nuevos servicios digitales, incluidas cargas asociadas a aplicaciones de inteligencia artificial o de computación en el borde de la red.
Despliegue rápido y extensible al resto del Grupo Telefónica
Otro de los puntos en los que Telefónica hace hincapié es en la rapidez del despliegue. La arquitectura de la solución permite integrar nuevos emplazamientos en cuestión de días, sin necesidad de grandes obras, ni paradas de servicio, ni inversiones adicionales en infraestructura física más allá de la sensorización requerida.
En Alemania, donde se ha realizado la implantación inicial, el proyecto se está extendiendo de forma progresiva a los centros con mayor consumo energético. La idea es priorizar aquellos emplazamientos donde el potencial de ahorro y mejora de PUE es más significativo, para capturar antes los beneficios económicos y ambientales.
Telefónica ha dejado claro que su intención es llevar este enfoque a otros mercados del grupo, compartiendo metodologías, desarrollos y métricas de resultados entre filiales. Esa lógica de “plataforma común” busca acelerar la adopción de tecnologías de eficiencia energética en países donde el crecimiento del tráfico y la presión regulatoria en materia de sostenibilidad van de la mano.
La experiencia acumulada por Telefónica Alemania y EkkoSense, tanto en la calibración de sensores como en el entrenamiento de los modelos de IA, se convertirá en un activo para futuras implantaciones en otras geografías europeas. Este efecto de aprendizaje cruzado permite reducir tiempos de puesta en marcha y minimizar errores en nuevos despliegues.
En paralelo, el grupo está activando otras iniciativas de infraestructura avanzada, como la puesta en marcha de nodos de borde con GPU en España, en colaboración con Nokia, pensados para dar soporte tanto a casos de uso de IA como a servicios digitales de baja latencia. Aunque se trata de proyectos distintos, comparten una misma lógica: acercar la computación al usuario final y gestionar los recursos energéticos de forma más inteligente.
Para mostrar en la práctica el funcionamiento de este gemelo digital de IA, Telefónica ha habilitado demostraciones en dos espacios clave. En España, la solución puede verse en LaCabina, el entorno de inspiración tecnológica ubicado en el Distrito Telefónica de Madrid, donde se agrupan distintas propuestas ligadas a la automatización de la red.
Allí, visitantes profesionales y clientes pueden observar cómo se visualiza un centro de datos en 3D, qué tipo de indicadores se manejan y de qué forma el sistema sugiere acciones de optimización. LaCabina integra también otras soluciones impulsadas por el área GCTIO, que reflejan los pasos que está dando la compañía en su denominada “Autonomous Network Journey”.
En Alemania, la plataforma se exhibe en el Innovation Experience Area de O2 Telefónica en Múnich, donde se ha preparado una demo conjunta con EkkoSense. Este espacio sirve como escaparate para clientes, socios tecnológicos y equipos internos que quieren entender cómo encajan el gemelo digital y la IA en la operación diaria de las infraestructuras críticas.
Las dos localizaciones actúan como bancos de pruebas y vitrinas tecnológicas a la vez, permitiendo recoger feedback, ajustar la experiencia de usuario de la herramienta y explorar nuevos casos de uso que puedan incorporarse sobre el mismo modelo digital en el futuro.
En conjunto, la apuesta por un gemelo digital de IA para centros de datos sitúa a Telefónica en una senda donde la eficiencia energética, la automatización operativa y la resiliencia de la red van de la mano, apoyándose en datos, simulación y análisis continuo para gestionar de forma más fina unos activos que son esenciales para el ecosistema digital europeo.

