- Los archivos de ciencia combinan grandes bases de datos, revistas históricas y proyectos documentales para facilitar el acceso al conocimiento.
- La FECYT centraliza el acceso a Web of Science y Scopus, mientras que el CIDA coordina iniciativas y estadísticas sobre archivos estatales.
- Revistas como Investigación y Ciencia y proyectos en PARES preservan la memoria científica y visibilizan a las mujeres investigadoras.
- Nuevas publicaciones como Archivos de Ciencia e Investigación impulsan un modelo abierto, global e interdisciplinar de investigación.

Los archivos de ciencia son mucho más que depósitos polvorientos de documentos: hoy son nodos esenciales donde se cruzan investigación puntera, memoria cultural, políticas públicas y divulgación científica. Desde grandes bases de datos bibliográficas hasta revistas históricas digitalizadas o proyectos para visibilizar a las mujeres investigadoras, el ecosistema de archivos científicos es amplio y diverso.
En las últimas décadas se ha acelerado una transformación profunda: la ciencia se impulsa hacia un modelo abierto, colaborativo e interdisciplinar, y los archivos se están adaptando a ese cambio. En España, instituciones como la FECYT, el Centro de Información Documental de Archivos (CIDA), las redes de bibliotecas de archivos estatales o nuevas revistas como Archivos de Ciencia e Investigación ilustran muy bien cómo se están articulando estas nuevas formas de acceder, conservar y difundir el conocimiento.
El papel de la FECYT en la difusión de la ciencia

La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) es una fundación pública vinculada al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades que se ha convertido en una pieza clave para acercar la investigación a la ciudadanía. Su misión va mucho más allá de la mera gestión administrativa: trabaja para que exista un vínculo fuerte entre ciencia y sociedad y para que ese vínculo sea inclusivo y abierto.
Entre sus objetivos estratégicos destaca fomentar una cultura científica sólida, impulsar la educación en ciencia desde edades tempranas y responder a las necesidades del Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación. Para ello desarrolla acciones que promueven la ciencia abierta, la transparencia en la producción de conocimiento y la accesibilidad a los resultados de la investigación.
Uno de los campos donde la FECYT tiene más impacto es en la gestión de grandes bases de datos bibliográficas internacionales, esenciales para que el personal investigador pueda seguir el ritmo del conocimiento global. Gracias a esta labor de coordinación, se garantiza que instituciones de todo el país accedan a recursos científicos de primera línea en condiciones muy ventajosas.
Web of Science y Scopus: dos gigantes al servicio de la investigación

La FECYT centraliza para toda España las licencias de acceso a las dos principales bases de datos de referencias y citas científicas del mundo: Web of Science y Scopus. No se trata solo de grandes catálogos de artículos, sino de herramientas imprescindibles para evaluar el impacto de la producción científica, localizar literatura relevante y seguir la pista a las tendencias de cada disciplina.
Web of Science, propiedad de Clarivate Analytics, ofrece un conjunto de índices que permiten rastrear citaciones, identificar las revistas más influyentes y analizar redes de colaboración entre autores e instituciones. Por su parte, Scopus, gestionada por Elsevier, integra millones de referencias de publicaciones periódicas, actas de congresos y otros materiales académicos y técnicos que cubren prácticamente todos los ámbitos del conocimiento.
Gracias a la gestión unificada de la FECYT, pueden acceder a Web of Science y Scopus un amplio abanico de instituciones: universidades públicas y privadas, organismos públicos de investigación, centros tecnológicos, parques científicos, servicios de investigación agraria, unidades de investigación sanitaria y distintos organismos de la Administración pública con actividad en I+D. Este modelo evita duplicidades, reduce costes y asegura una cobertura homogénea en todo el territorio.
Además de las ventajas económicas, esta gestión centralizada ofrece a las instituciones servicios adaptados tanto a las propias entidades como a los investigadores individuales, así como la infraestructura tecnológica necesaria para acceder de forma fluida a la información. Esto incluye soporte técnico, formación en el uso de las bases de datos y soluciones para integrar estos recursos en los sistemas de bibliotecas y repositorios académicos.
En conjunto, Web of Science y Scopus funcionan como auténticos archivos vivos de ciencia, en continuo crecimiento y actualización, donde cada artículo, cita o referencia contribuye a dibujar el mapa de la investigación mundial. La capacidad de buscar, filtrar y analizar esa información convierte a estos recursos en pilares fundamentales para cualquier estrategia científica seria.
Revistas históricas y memoria científica: el caso de Investigación y Ciencia

Los archivos de ciencia no solo miran al futuro, también se encargan de proteger la memoria de la divulgación y la investigación del pasado. Un ejemplo muy significativo en el contexto español es la revista Investigación y Ciencia, que durante décadas fue un referente para miles de lectores interesados en la ciencia de calidad explicada con rigor y cercanía.
En 2023, tras 47 años de publicación ininterrumpida, Investigación y Ciencia anunció su desaparición, un hecho que provocó una gran sensación de pérdida entre sus seguidores. Muchos lectores la habían acompañado desde los primeros números, y su cierre marcó el final de una etapa de la divulgación científica en lengua española que había influido en varias generaciones de estudiantes, docentes y aficionados a la ciencia.
Sin embargo, el legado de la revista no se ha perdido. Hoy es posible consultar y descargar una parte muy relevante de su archivo histórico gracias a Internet Archive (Archive.org), la gran biblioteca digital sin ánimo de lucro que conserva millones de libros, revistas y otros contenidos culturales. Allí se pueden encontrar números digitalizados de distintas épocas, accesibles de forma gratuita para cualquier usuario con conexión a Internet.
Quien quiera sumergirse en esos contenidos puede apoyarse en la que probablemente es la forma más práctica de navegación: consultar primero la lista de sumarios de la revista, organizada por años, y después acudir al archivo digital para seleccionar el volumen deseado. De este modo es sencillo localizar un número concreto, un artículo específico o seguir la evolución de determinadas secciones a lo largo del tiempo.
La relación afectiva con Investigación y Ciencia es un buen recordatorio de que los archivos no son solo colecciones frías de documentos. Para muchos lectores, los ejemplares de la revista formaban parte de su vida cotidiana: suscripciones mantenidas durante décadas, búsquedas de números atrasados en mercadillos como el Rastro de Madrid, compras en liquidaciones de librerías, colecciones completas que se atesoraban con mimo… y que, en algunos casos, hubo que vender no sin cierta pena.
Una puerta de entrada mítica a la revista para innumerables personas fueron las secciones dedicadas a juegos y recreaciones matemáticas. La icónica columna de Martin Gardner marcó un antes y un después en la forma de presentar las matemáticas al gran público, combinando ingenio, paradojas y problemas que invitaban a pensar de forma creativa.
Con el paso de los años, a Gardner le sucedieron autores de enorme talla intelectual. Douglas Hofstadter, por ejemplo, continuó esa línea de divulgación brillante, mezclando lógica, computación, lenguaje y filosofía en piezas que exigían al lector pero también lo recompensaban. Más tarde llegaron A. K. Dewdney, con sus célebres Recreaciones informáticas, e Ian Stewart, con sus Recreaciones matemáticas, quienes siguieron alimentando el apetito por los enigmas numéricos y conceptuales.
La revista sirvió además como plataforma para contribuciones de lectores y especialistas que enviaban soluciones, comentarios y propuestas de problemas. Incluso pequeños aportes, como soluciones a rompecabezas concretos (por ejemplo, al Rubik’s Magic en su versión 4×2), evidencian esa dimensión participativa donde la frontera entre autor y lector se difuminaba.
Compilaciones de juegos matemáticos y recursos asociados

Más allá de la propia colección de números de la revista, existen iniciativas que han trabajado para reunir y organizar contenidos temáticos derivados de Investigación y Ciencia. Un ejemplo destacado es la recopilación de artículos de la sección Juegos matemáticos elaborada y difundida desde la página de Juan MR Parrondo.
Esa recopilación abarca la adaptación local de la sección entre los años 2001 y 2008, un periodo en el que se publicaron 85 artículos que abarcan un amplio abanico de temas: probabilidad y estadística, teoría de juegos, física, teoría de la información, análisis matemático, música, filosofía, historia de la ciencia y, por supuesto, recreaciones puramente lúdicas.
Esta clase de colecciones suponen un recurso extraordinario tanto para docentes que buscan material inspirador para sus clases como para estudiantes y curiosos que desean profundizar en las matemáticas desde un enfoque menos académico y más exploratorio. Gracias a estos archivos temáticos es posible recorrer con comodidad años de divulgación de forma estructurada.
Al integrarse con otros fondos y materiales académicos, estos recursos demuestran cómo las fronteras tradicionales entre archivo, biblioteca y revista se diluyen. Un mismo contenido puede ser consultado como testimonio histórico, como recurso pedagógico actual o como inspiración para nuevas líneas de investigación en didáctica de las matemáticas y comunicación científica.
Archivos de Ciencia e Investigación: una revista interdisciplinar y abierta
Dentro del panorama actual ha surgido también un nuevo tipo de publicación que asume sin complejos la necesidad de enlazar disciplinas. Archivos de Ciencia e Investigación se presenta como una plataforma dinámica de conocimiento que rompe con la visión clásica de las revistas segmentadas por áreas muy cerradas.
Esta revista parte de una convicción clara: el futuro de la investigación se encuentra en la intersección de ideas y campos, no en el aislamiento disciplinar. Por eso acoge trabajos que conectan, por ejemplo, ingeniería y salud, ciencias sociales y tecnología, biotecnología y economía, o humanidades y análisis de datos, con el objetivo de abordar problemas reales desde múltiples perspectivas.
Frente al modelo tradicional de publicación, la revista se define como un espacio de exploración interdisciplinar donde caben propuestas arriesgadas, enfoques innovadores y colaboraciones entre equipos de distintos países y áreas. La prioridad no es solo el avance teórico, sino también la capacidad de los artículos para generar soluciones concretas, influir en políticas públicas o impulsar innovaciones tecnológicas y sociales.
Un rasgo distintivo de Archivos de Ciencia e Investigación es su compromiso con el acceso abierto. Los contenidos están disponibles libremente para investigadores, responsables políticos, profesionales de la industria y cualquier persona interesada. Esta filosofía asume que el conocimiento científico tiene mayor impacto cuando puede circular sin barreras, alimentando un intercambio global de ideas.
Otro elemento clave es la apuesta por la colaboración frente a la competencia. La revista anima a que los autores interactúen, establezcan redes y se apoyen mutuamente en el desarrollo de proyectos complementarios. En este sentido, más que un simple contenedor de artículos, se plantea como una comunidad internacional de pensadores y profesionales orientados a transformar su entorno.
Áreas temáticas y enfoque multidisciplinar de la revista
El abanico de temas que acoge Archivos de Ciencia e Investigación es muy amplio y refleja la complejidad de los desafíos contemporáneos. Entre sus líneas de interés principales se incluye la salud global y la medicina, con trabajos que pueden ir desde la epidemiología hasta la gestión sanitaria o las desigualdades en el acceso a los servicios de salud.
También presta especial atención a la tecnología y la innovación, donde tienen cabida estudios sobre inteligencia artificial, robótica, transformación digital, ciberseguridad, desarrollo de nuevos materiales y un largo etcétera. Se valoran especialmente las investigaciones que vinculan estos avances con su impacto económico, social y ético.
Las humanidades y las ciencias sociales no se quedan fuera: se contemplan líneas de trabajo en historia, sociología, filosofía, antropología, estudios culturales y otras disciplinas que ayudan a contextualizar y entender cómo la ciencia y la tecnología influyen en nuestras vidas, valores y formas de organización colectiva.
En el ámbito de la sostenibilidad, la revista presta atención a estudios sobre medio ambiente y cambio climático, gestión de recursos naturales, energías renovables, políticas ambientales y modelos de desarrollo sostenible. Estas áreas se conectan con preocupaciones sobre justicia climática, salud ambiental y resiliencia de comunidades vulnerables.
Por último, también se contempla un espacio para la ingeniería y las ciencias aplicadas, donde tienen cabida desde diseños de infraestructuras inteligentes hasta innovaciones en transporte, manufactura avanzada, procesos industriales más limpios o nuevas soluciones para la gestión de residuos. Todo ello con un enfoque donde la aplicación práctica y la dimensión social tienen un peso notable.
Qué tipo de trabajos busca Archivos de Ciencia e Investigación
La revista no se conforma con estudios que repitan fórmulas ya conocidas; busca investigaciones que pongan en cuestión paradigmas establecidos y se atrevan a replantear problemas desde ángulos originales. Se anima a los autores a presentar trabajos que conecten campos aparentemente lejanos y den lugar a nuevas formas de entender la realidad.
Uno de los criterios fundamentales es que las investigaciones aporten soluciones tangibles o propuestas de cambio ante los grandes retos actuales: desigualdades en salud, crisis climática, brechas de género, impactos de la automatización y la IA, conflictos geopolíticos ligados a la tecnología, entre otros. El objetivo es que cada artículo tenga potencial para influir, aunque sea de forma modesta, en el mundo real.
La revista también valora mucho el carácter inspirador de los trabajos, es decir, su capacidad para estimular nuevas preguntas y colaboraciones. Los artículos no solo deben cerrar una investigación, sino abrir caminos que otros equipos puedan recorrer o ampliar en futuros proyectos interdisciplinarios.
Quien decide enviar un manuscrito a Archivos de Ciencia e Investigación se compromete con un enfoque de ciencia entendida como conversación global y permanente, en la que los resultados se comparten y discuten, en lugar de guardarse celosamente. Se busca así una comunidad científica más abierta, inclusiva y consciente de su responsabilidad social.
Para facilitar este proceso, la revista ofrece un sistema de envío accesible a través de su portal editorial, donde se pueden consultar las instrucciones para autores, criterios de formato y requisitos de originalidad, así como iniciar el proceso de remisión de manuscritos para evaluación.
Proceso editorial: revisión, tiempos y comunidad
En cuanto al funcionamiento interno, Archivos de Ciencia e Investigación apuesta por una revisión por pares transparente y rigurosa. El proceso se desarrolla bajo un sistema de doble ciego, donde ni autores ni revisores conocen la identidad de la otra parte, para minimizar sesgos y favorecer juicios centrados en la calidad del trabajo.
La revista se esfuerza además por que la revisión sea constructiva y orientada a la mejora. Los informes de los evaluadores buscan señalar fortalezas y debilidades, ofrecer sugerencias concretas y ayudar a que los artículos alcancen su mejor versión posible antes de la publicación definitiva.
Conscientes de que el tiempo es un factor crítico en la comunicación científica, los responsables de la revista han establecido procesos internos para ofrecer respuestas ágiles y tiempos de publicación razonables. En los casos en que un manuscrito es aceptado, se contempla la posibilidad de acelerar la publicación para que los resultados lleguen cuanto antes a la comunidad interesada.
El carácter de acceso abierto favorece que los artículos sean leídos por una audiencia mundial, no limitada a las suscripciones de unas pocas bibliotecas. Investigadores, responsables de políticas, profesionales, estudiantes y ciudadanos interesados pueden acceder libremente a los contenidos, lo que multiplica las posibilidades de impacto.
La revista impulsa igualmente la creación de una red de colaboración entre autores, invitando a participar en debates, foros o proyectos colectivos que trascienden la mera publicación puntual de un estudio. De este modo se configura un entorno donde el archivo de ciencia es también un espacio de encuentro y de trabajo conjunto.
El CIDA y las iniciativas en torno a los archivos culturales
Si desplazamos el foco hacia el ámbito de los archivos en España, el Centro de Información Documental de Archivos (CIDA) juega un papel central a la hora de coordinar, difundir y poner en valor el patrimonio documental que custodian los Archivos Estatales. Sus áreas fundamentales se estructuran en bloques como Identificación, Contacto, Descripción, Servicios, Acceso y Control, que ordenan la información sobre los fondos archivísticos.
El CIDA participa activamente en proyectos estadísticos y de análisis de datos relacionados con la cultura. Un ejemplo significativo es el Anuario de Estadísticas Culturales, cuya edición de 2025 recoge los principales datos culturales correspondientes al año 2024. Dentro de este anuario se incluyen indicadores específicos sobre archivos, permitiendo seguir de cerca su actividad, recursos y evolución.
Los datos del Anuario se integran en CULTURAbase, la base de datos estadísticos culturales del Ministerio, que ofrece acceso público a toda la información numérica y metodológica producida en el ámbito cultural. De esta manera, los archivos de ciencia y cultura se convierten también en fuentes de datos que permiten diseñar políticas públicas y estrategias de gestión fundamentadas en evidencias.
Además de estos trabajos cuantitativos, el CIDA impulsa diversas campañas y efemérides relacionadas con la lectura, la memoria y la igualdad. Estas iniciativas ayudan a situar los archivos en el centro de conversaciones sociales actuales sobre género, patrimonio, educación y cultura, reforzando su papel como instituciones vivas y comprometidas.
Efemérides, lectura y visibilización de las mujeres en los archivos
Uno de los eventos en los que el CIDA se implica es el Día de las Escritoras, una conmemoración impulsada por la Biblioteca Nacional de España. En la edición de 2025, celebrada el 13 de octubre, el lema giró en torno a la consigna «1975: ¡Escribid, compañeras!», reivindicando la voz de las autoras en un contexto histórico de grandes cambios sociales.
En esta fecha, la Red de Bibliotecas de los Archivos Estatales (REBAE) suele difundir recomendaciones de lectura, mientras que desde el CIDA se aprovecha para rendir homenaje a figuras clave de la literatura. Ese año se destacó el 250 aniversario de Jane Austen, recordando su aportación pionera y la influencia duradera de sus novelas en la cultura universal.
Otro momento señalado del calendario es el verano», ocasión en la que REBAE elabora listas de recomendaciones de lectura para esos meses, combinando obras clásicas y contemporáneas. Estas campañas subrayan que los archivos y sus bibliotecas asociadas no solo guardan documentos históricos, sino que también orientan y alimentan los hábitos lectores de la ciudadanía.
La Semana Internacional de los Archivos es otra de las citas importantes. En 2025, el CIDA y otros centros de la Subdirección General de Archivos Estatales se unieron a la conmemoración bajo el lema «Archivos Accesibles – Archivos para tod@s». El objetivo es destacar la importancia del acceso abierto y universal a la información archivística, con actividades y contenidos especiales.
Tampoco falta la celebración del Día del Libro, donde se aprovecha para recordar figuras destacadas vinculadas al mundo de la lectura y la documentación. En 2025, por ejemplo, se conmemoró el 125 aniversario de María Moliner, bibliotecaria, archivera, filóloga y lexicógrafa que dedicó 15 años de trabajo, fuera de su horario profesional, a la elaboración del célebre Diccionario de uso del español publicado en 1966.
Proyectos de género y ciencia en los archivos estatales
En torno al Día Internacional de la Mujer, el CIDA suele impulsar proyectos centrados en rescatar y poner en valor la contribución femenina al mundo académico y científico. En 2025 se trabajó en el micrositio «Universitarias: Pioneras en las aulas», un proyecto colaborativo entre la Subdirección General de Archivos Estatales y la Conferencia de Archivos de las Universidades españolas (CAU-Crue).
Este micrositio reúne documentación y recursos que permiten seguir el rastro de las primeras mujeres en los estudios superiores, así como analizar las barreras que tuvieron que superar. Además, se acompañó de charlas y actividades en torno al papel de la mujer y el patrimonio documental, reforzando la idea de que los archivos son aliados fundamentales en la construcción de una memoria histórica más justa.
En años anteriores, como 2024, el CIDA había enriquecido sus guías de lectura «Ciencia y Vanguardia: Mujeres que abrieron camino» y «Mujeres Investigadoras en los Archivos Estatales (1900-1970)» incorporando perfiles de figuras como Ángela Ruiz Robles, precursora de conceptos afines al libro electrónico, o Enriqueta Hors Bresmes, investigadora destacada en su campo.
Entre los proyectos de mayor envergadura se encuentra «Mujeres Investigadoras en los Archivos Estatales (1900-1970)», considerado el primer gran proyecto conjunto de descripción archivística y creación de un micrositio propio en el Portal de Archivos Españoles (PARES). Esta iniciativa permite identificar, describir y difundir la huella documental de muchas científicas y académicas que habían quedado relegadas a un segundo plano.
El apartado «Archivos Estatales en femenino», integrado dentro de la sección «Mujeres y Archivos», facilita la búsqueda de documentación y bibliografía sobre la acción femenina en el pasado, simplificando el trabajo de investigación y contribuyendo a generar una visión más completa e inclusiva de la historia.
Semana Internacional de los Archivos, boletines y proyección internacional
A lo largo de los últimos años, los Archivos Estatales han reafirmado su compromiso con la Semana Internacional de los Archivos. Tanto en 2024 como en 2023 se organizaron actividades específicas, recomendaciones bibliográficas a cargo de la REBAE y destacados especiales que acercan el mundo archivístico a la ciudadanía, explicando qué se conserva, cómo se conserva y para qué sirve.
En paralelo, el CIDA publica un boletín bibliográfico periódico donde se recogen las últimas adquisiciones incorporadas a su biblioteca, como el correspondiente al periodo julio-diciembre de 2024. Estos boletines permiten seguir el ritmo de actualización de los fondos y detectar nuevas publicaciones de interés para investigadores y profesionales de la documentación.
Desde el punto de vista de la gestión y la planificación, la División de Estadística y Estudios de la Secretaría General Técnica del Ministerio elabora una estadística anual sobre los archivos de titularidad estatal. La publicación de los datos relativos a 2023, por ejemplo, ofrece una radiografía actualizada de recursos, servicios, usuarios y actividad en los distintos centros archivísticos.
En cuanto a la proyección internacional y la accesibilidad lingüística, el CIDA ha dado pasos para abrir sus contenidos en otros idiomas. Un hito en este sentido fue el lanzamiento de su página web en inglés, fruto de la colaboración con estudiantes del Grado en Lenguas Modernas y Traducción de la Universidad de Alcalá, que realizaron sus prácticas curriculares trabajando en la traducción de los contenidos.
Todo este entramado de proyectos, estadísticas, boletines, efemérides y colaboraciones académicas muestra cómo los archivos han dejado de ser espacios estrictamente internos para convertirse en plataformas de información y conocimiento abiertas, conectadas con redes universitarias, organismos internacionales y público general.
Visto en conjunto, el universo de los archivos de ciencia hoy abarca desde las grandes bases de datos bibliográficas gestionadas por la FECYT hasta las revistas interdisciplinarias de acceso abierto, pasando por la preservación de publicaciones emblemáticas como Investigación y Ciencia y por las iniciativas del CIDA y los Archivos Estatales para promover la igualdad, la lectura y el acceso democrático a la memoria documental; un entramado complejo y en plena evolución donde se decide, en buena medida, cómo circula y se recuerda el conocimiento científico.