- La casa Targaryen procede de Valyria, se salva de la Maldición gracias a Daenys la Soñadora y funda su poder en Rocadragón con Aegon el Conquistador y sus dragones.
- Reyes clave como Jaehaerys I, Viserys I y Maegor el Cruel marcan etapas de esplendor, conciliación y tiranía, acumulando matrimonios endogámicos y conflictos con la Fe de los Siete.
- La Danza de los Dragones enfrenta a Rhaenyra y Aegon II, diezma a la familia y casi extingue a los dragones, derivando después en crisis sucesorias y las Rebeliones Fuegoscuro.
- La caída de Aerys II y la Rebelión de Robert dispersan al linaje, dejando a exiliados como Daenerys, al posible Aegon VI y a Jon Snow/Aegon como últimos eslabones de la sangre del dragón.
Si has llegado hasta aquí es porque te has perdido entre tantos Targaryen, dragones y coronas como aparecen en Juego de Tronos y La Casa del Dragón. Es totalmente normal: esta familia tiene uno de los árboles genealógicos más enrevesados de la ficción moderna, con siglos de historia, guerras civiles, bodas entre parientes y media docena de Aegon y Jaehaerys pululando por Poniente.
En este artículo vamos a desmenuzar el árbol genealógico de la casa Targaryen desde sus orígenes en Valyria hasta los últimos descendientes conocidos, pasando por La Danza de los Dragones, las Rebeliones Fuegoscuro y la caída del llamado Rey Loco. Iremos por partes, ordenando reyes, príncipes, reinas y dragones, e incorporando también lo que se cuenta en la serie La Casa del Dragón y en Juego de Tronos sin dejar fuera a los personajes clave que aparecen en los libros.
Orígenes de la casa Targaryen en Valyria y Rocadragón
La historia de los Targaryen arranca en el Feudo Franco de Valyria, el gran imperio de los señores de dragones. Entre esas familias valyrias destacaban los Targaryen, que fueron considerados poco más que una casa menor hasta que su destino cambió gracias a una profecía.
El cabeza de la casa en aquel momento, Aenar el Exiliado, decidió abandonar Valyria un siglo antes de la Maldición. Lo hizo porque su hija, Daenys la Soñadora, tuvo visiones de la destrucción de su tierra natal. Aenar se tomó la profecía muy en serio y trasladó a toda su estirpe a la fortaleza-isla de Rocadragón, en el Mar Angosto, llevándose consigo a sus dragones.
Junto a ellos viajaron casas de origen valyrio como los Velaryon y los Celtigar, que se establecieron en otras islas cercanas. Gracias a esta huida a tiempo, los Targaryen se salvaron de la Maldición de Valyria y conservaron la tradición de criar y entrenar dragones para la guerra, manteniendo también una fuerte endogamia para preservar su famosa «sangre valyria», manifestada en el pelo color platino y los ojos violetas.
Aegon el Conquistador y el nacimiento de la dinastía
Tras la Maldición, los dragones quedaron prácticamente extinguidos salvo algunos ejemplares que seguían en manos de los Targaryen. En tiempos de Aegon I Targaryen (el Conquistador), la casa poseía tres colosales bestias: Balerion, Vhagar y Meraxes, armas vivientes que serían decisivas en la conquista de los Siete Reinos.
Aegon emprendió la unificación de Poniente acompañado de sus dos hermanas-esposas, Visenya y Rhaenys. Visenya montaba a Vhagar y blandía la espada Hermana Oscura, mientras que Rhaenys cabalgaba a Meraxes. Su campaña militar culminó con la creación del Trono de Hierro y el inicio oficial de la dinastía Targaryen en Desembarco del Rey.
De sus uniones nacieron, entre otros, Maegor (hijo de Visenya) y Aenys (hijo de Rhaenys). Tras la muerte de Aegon I, fue Aenys quien heredó el trono, y a partir de ahí el linaje se fue complicando a marchas forzadas.
De Aenys I a Maegor el Cruel: crisis con la Fe de los Siete
Aenys I Targaryen, sucesor directo de Aegon el Conquistador, fue un monarca débil y muy cuestionado. Aunque era legítimo heredero, su carácter enfermizo e indeciso hizo que muchos dudaran incluso de su paternidad. Se casó con Alyssa Velaryon, con quien tuvo seis hijos: Rhaena, Aegon, Viserys, Jaehaerys, Alysanne y Vaella, y montaba al dragón Azogue.
Durante su reinado se multiplicaron los conflictos, especialmente por la cuestión matrimonial. Los Targaryen mantenían la costumbre de casarse entre parientes cercanos para conservar la pureza de su sangre, algo que chocaba frontalmente con la Fe de los Siete. Cuando Aenys impulsó matrimonios incestuosos dentro de su propia familia, la Fe se levantó en armas y lo apodó el Rey Abominación.
Su hermano, Maegor Targaryen, ya despuntaba como un guerrero despiadado. Aenys le había regalado la espada Fuegoscuro y lo nombró Mano del Rey, pero lo acabó enviando al exilio cuando Maegor tomó una segunda esposa de manera bígama. La situación en el reino se deterioró tanto que Aenys huyó a Rocadragón, donde cayó enfermo. Bajo los cuidados de su tía Visenya, empeoró hasta morir en circunstancias muy sospechosas.
Tras su muerte, Maegor reclamó el trono y fue coronado en Rocadragón, iniciando uno de los reinados más temidos de la historia de Poniente.
Maegor el Cruel y el ascenso de Jaehaerys I el Conciliador
Maegor I, apodado el Cruel, era el hijo de Aegon el Conquistador y Visenya. Se hizo famoso por su brutalidad y su absoluto desprecio por la vida ajena. Montó al dragón Balerion tras la muerte de su padre y se dedicó a aplastar sin clemencia a los enemigos de la corona, en especial a las milicias religiosas de la Fe de los Siete.
Su vida sentimental fue un carrusel macabro: se casó con Ceryse Hightower (a quien repudió por no darle hijos), con Alys Harroway (ejecutada junto con todo su linaje tras dar a luz un bebé deforme), con Tyanna de la Torre (a la que mató después de acusarla de envenenar a sus otras esposas) y posteriormente tomó en matrimonio a Rhaena Targaryen, Elinor Costayne y Jeyne Westerling. Ninguna consiguió darle un heredero viable.
Mientras tanto, el reino se hartaba de su tiranía. Varios señores apoyaron a Jaehaerys, hijo de Aenys, como alternativa legítima. Cuando quedó claro que Maegor casi no conservaba apoyos, fue hallado muerto en el Trono de Hierro, atravesado por sus propias hojas, según algunos relatos. Nunca se aclaró si fue suicidio, asesinato o una especie de «justicia» del mismo trono.
El joven Jaehaerys I Targaryen fue entonces proclamado rey. Hijo de Aenys I, su ascenso marcó un cambio radical: de la barbarie de Maegor se pasó a un largo periodo de estabilidad.
Jaehaerys, conocido como el Conciliador o el Sabio, reinó desde el año 48 hasta el 103 d.C. Se casó con su hermana Alysanne la Bondadosa, con quien formó una de las parejas más queridas de la historia de Poniente. Ella fue clave para abolir la Primera Noche y para reforzar la Guardia de la Noche con tierras y recursos. Ambos montaban dragones: Jaehaerys a Vermithor la Furia de Bronce y Alysanne a Ala de Plata.
Durante su reinado se construyeron los Caminos Reales, se reformó la legislación y se alcanzó una larga paz, solo empañada por tragedias familiares y epidemias como la de los Escalofríos, que se llevó a muchos nobles y a varios de sus hijos.
La descendencia de Jaehaerys I y el camino hacia Viserys I
Jaehaerys y Alysanne tuvieron hasta trece hijos, muchos de los cuales murieron antes que su padre. Entre los más relevantes están Aemon, Baelon, Alyssa, Vaegon, Maegelle, Viserra, Saera y Gael, cada cual con su propia historia trágica o pintoresca.
Aemon, su hijo y heredero durante un tiempo, se casó con una Baratheon y fue padre de Rhaenys, la Reina que Nunca Fue. Baelon el Valiente, otro de sus hijos, se casó con su hermana Alyssa y fue padre de Viserys y Daemon. Otros hijos tomaron caminos distintos: Vaegon el Sindragón ingresó en la Ciudadela y se convirtió en archimaestre; Maegelle se hizo septa y murió por una enfermedad contagiosa; Viserra falleció al caerse borracha del caballo; Saera huyó a Lys para abrir una casa de placer; y Gael, la Hija del Invierno, se suicidó tras ser engañada por un bardo.
Al ir perdiendo a casi todos sus hijos varones, Jaehaerys se vio obligado a convocar hasta dos Grandes Consejos para decidir quién debía sucederle. Al final, la nobleza se inclinó por su nieto Viserys, hijo de Baelon, en lugar de por su nieta Rhaenys, pese a tener un derecho muy sólido. Esta exclusión le valió a Rhaenys el apodo de «la Reina que Nunca Fue».
Jaehaerys murió anciano y enfermo, profundamente afectado por la muerte de su esposa y de la mayoría de sus hijos. Su legado, sin embargo, fue el de ser uno de los monarcas más respetados de la casa Targaryen, tanto en Poniente como incluso en Dorne.
Viserys I, Rhaenyra, Alicent y el origen de La Danza de los Dragones
Viserys I Targaryen, nieto de Jaehaerys, subió al trono tras el Gran Consejo del año 101 d.C. y gobernó hasta el 129 d.C. Es el rey que vemos enfermar y deteriorarse en La Casa del Dragón, interpretado por Paddy Considine. Su reinado marcó el apogeo del poder Targaryen, con muchos dragones y numerosos miembros de sangre valyria vivos al mismo tiempo.
Su primera esposa fue Aemma Arryn, hija de Daella Targaryen y Rodrik Arryn, por lo que Aemma también tenía sangre Targaryen. Tuvieron varios hijos, pero solo sobrevivió Rhaenyra. La muerte de Aemma y de su bebé Baelon durante un parto terrible dejó a Viserys devastado; poco después nombró a Rhaenyra como su heredera oficial.
Presionado para volver a casarse y asegurar un heredero varón, Viserys rechazó a Laena Velaryon y terminó casándose con Alicent Hightower, hija de la Mano del Rey, Otto Hightower. Con Alicent tuvo cuatro hijos: Aegon, Helaena, Aemond y Daeron. Este nuevo matrimonio partió la corte en dos bandos irreconciliables.
Rhaenyra se casó primero con Laenor Velaryon, hijo de Rhaenys Targaryen y Corlys Velaryon, y tuvo tres hijos con él (Jacaerys, Lucerys y Joffrey), a los que muchos consideraban bastardos de Harwin Strong. Más tarde, tras la muerte de Laena (esposa de Daemon) y la aparente muerte de Laenor, Rhaenyra se casó con su tío Daemon Targaryen, con quien tuvo otros tres hijos: Aegon, Viserys y Visenya (esta última nació muerta).
Daemon, hermano menor de Viserys, es uno de los personajes más carismáticos del linaje: se casó con Rhea Royce, con la que no tuvo descendencia y con la que mantuvo una pésima relación; después con Laena Velaryon, con quien tuvo a Baela y Rhaena; y finalmente con Rhaenyra. Fue un comandante clave en La Danza de los Dragones y montaba al feroz dragón Caraxes el Güiverno Sanguinario. Su muerte, enfrentado a Aemond el Tuerto y a Vhagar sobre Harrenhal, es leyenda: se dice que se lanzó desde Caraxes con la espada Hermana Oscura para atravesar la cabeza de Aemond.
En los últimos años de su vida, Viserys sufrió una larga enfermedad similar a la lepra, que lo desfiguró y lo dejó muy debilitado. Poco antes de morir, sus palabras confusas en el lecho de muerte fueron malinterpretadas (o manipuladas) por Alicent, que afirmó que el rey deseaba que su hijo Aegon le sucediera. Esa ambigüedad fue la chispa que prendió la mecha de la guerra civil.
La Danza de los Dragones: Aegon II, Rhaenyra y Aegon III
Tras la muerte de Viserys I, el bando de Alicent y Otto Hightower, conocido como los Verdes, urdió un plan para coronar en secreto a Aegon II Targaryen en Desembarco del Rey. Lo lograron celebrar en Pozo Dragón ante miles de personas, sin que Rhaenyra, que estaba en Rocadragón, se enterara a tiempo.
Rhaenyra, apoyada por su esposo Daemon, Corlys Velaryon y otros señores, fue coronada por su propio bando en Rocadragón. A partir de ahí se desencadenó la Danza de los Dragones, un conflicto brutal que enfrentó a hermanos, primos y tíos, y que aniquiló buena parte de los dragones vivos.
En este enfrentamiento destaca la tragedia de Lucerys Velaryon, hijo de Rhaenyra, que fue enviado a Bastión de Tormentas como mensajero. Allí coincidió con Aemond el Tuerto, que montaba a Vhagar. De regreso, Lucerys fue cazado en el aire: Vhagar partió en dos al joven y a su dragón Arrax, lo que marcó uno de los momentos más oscuros del conflicto.
Otro episodio clave fue la coronación de Aegon II con su dragón Fuegosol (Sunfyre el Dorado), así como la participación de Helaena y sus hijos Jaehaerys, Jaehaera y Maelor. Helaena, casada con Aegon II, acabó hundida en la locura cuando su hijo Jaehaerys fue asesinado por los sicarios conocidos como Sangre y Queso, enviados por Daemon. La posterior muerte de Maelor a manos de una multitud enloquecida y el suicidio de Helaena provocaron una revuelta en Desembarco del Rey.
En el bando de Rhaenyra estaban también sus hijastras y sobrinas, Baela y Rhaena, hijas de Daemon y Laena. Baela montaba a la dragona Danzarina Lunar, que luchó contra Fuegosol, mientras que Rhaena tenía a Aurora, demasiado joven para combatir. Otros dragones implicados fueron Syrax (de Rhaenyra), Vermax, Tyraxes, Morghul, Dreamfyre, Tessarion la Reina Azul, Bruma, Meleys la Reina Roja, Shrykos y los dragones salvajes de Rocadragón como Caníbal, Fantasma Gris y Ladrón de Ovejas, este último domado por una chica llamada Ortigas.
Durante la guerra, Aegon II fue gravemente herido junto a su dragón, que quedó malparado y casi incapaz de volar. Pese a ello, Aegon II siguió aferrado a la corona. Rhaenyra llegó a conquistar Desembarco del Rey, pero la situación se torció y terminó siendo capturada. Aegon II la sentenció a muerte y la arrojó a Fuegosol para que la devorara ante los ojos de su hijo Aegon, que más tarde sería conocido como Aegon III.
Finalmente, con los dos bandos agotados y la mayoría de dragones muertos, varios de los aliados de Aegon II decidieron envenenarlo para poner fin a la guerra. Sin un heredero directo viable, el trono recayó en Aegon III Targaryen, hijo de Rhaenyra y Daemon, que fue aceptado como rey para cerrar la herida entre verdes y negros.
Aegon III y los reyes posteriores: del fin de los dragones a Aerys II
Aegon III Targaryen, apodado a menudo «Veneno de Dragón», subió al trono siendo niño y profundamente traumatizado por la muerte de su madre. Una Regencia encabezada por nobles como Unwin Peake gobernó durante su minoría de edad. Se casó con Daenaera Velaryon, con quien tuvo cinco hijos: Daeron, Baelor, Daena la Rebelde, Rhaena y Elaena.
Durante su reinado se produjo la muerte del último dragón vivo, una criatura raquítica que apenas sobrevivió unos meses. Se rumoreó que Aegon odiaba a los dragones y que quizá tuvo algo que ver, aunque otras versiones señalan que la cría en cautiverio había debilitado a las bestias. En cualquier caso, tras él solo quedaron huevos petrificados.
Su hijo mayor, Daeron I el Joven Dragón, lo sucedió y se hizo famoso por su fugaz conquista de Dorne, empresa que acabó costándole la vida. Le siguió su hermano Baelor I el Santo, un rey devotísimo y ascético que llegó a ser septón además de monarca y que impulsó la construcción del Gran Septo de Baelor. Murió en uno de sus muchos ayunos.
Tras Baelor vino su tío Viserys II, hermano menor de Aegon III, que apenas reinó un año. De él nacería Aegon IV el Indigno, uno de los peores reyes Targaryen, famoso por sus excesos y por engendrar una legión de bastardos. Con su hermana-esposa Naerys tuvo a Daeron II, su único hijo legítimo, aunque propagó rumores de que en realidad era hijo de su hermano Aemon el Caballero Dragón, legendario Lord Comandante de la Guardia Real.
Aegon IV legitimó en su lecho de muerte a varios de sus bastardos, entre ellos Daemon Fuegoscuro, hijo de Daena la Rebelde (hija de Aegon III) y fundador de la casa Fuegoscuro. Esa decisión provocó la primera Rebelión Fuegoscuro, ya en el reinado de Daeron II el Bueno, que además consolidó la unión de Dorne a los Siete Reinos al casarse con la princesa dorniense Mariah Martell.
La Rebelión Fuegoscuro enfrentó a los partidarios de Daemon Fuegoscuro con los leales a Daeron II. Daemon, considerado por muchos la reencarnación de Aegon el Conquistador, murió en la Batalla del Campo de Hierbarroja. No obstante, sus descendientes sobrevivieron gracias a apoyos como Aegor Ríos (Aceroamargo), otro bastardo legitimado de Aegon IV, que fundó la Compañía Dorada y mantuvo viva la causa en las Ciudades Libres.
En esta época también sobresale Brynden Ríos (Cuervo de Sangre), otro de los Grandes Bastardos de Aegon IV, que llegó a ser Mano del Rey de Aerys I y Maekar I, y acabó condenado a la Guardia de la Noche, donde se convirtió en Lord Comandante.
Tras Daeron II reinaron sus hijos: Aerys I, más interesado en los libros que en gobernar, y Maekar I, que llegó al trono tras una cadena de muertes inesperadas en la familia. Maekar tuvo varios hijos problemáticos: Daeron el Borracho, muerto por una enfermedad venérea; Aerion Llamabrillante, que murió al beber fuego valyrio creyendo que se transformaría en dragón; Aemon, que renunció a la corona por ser maestre; y Aegon, el menor, conocido después como Aegon V el Improbable.
Tras la muerte de Maekar se convocó un Gran Consejo. Se descartó a la hija discapacitada de Daeron, Vaella la Simple, y al recién nacido hijo de Aerion por considerarlos incapaces o inestables. El consejo ofreció la corona a Aemon, que la rechazó, por lo que recayó en Aegon V, cuarto hijo de un cuarto hijo, de ahí su apodo de Improbable.
Aegon V se casó con Betha Blackwood y tuvo cinco hijos: Duncan (que renunció a su herencia por amor y murió con su padre en la Tragedia de Refugio Estival), Jaehaerys, Shaera, Daeron y Rhaelle. Aegon V murió intentando eclosionar huevos de dragón en Refugio Estival, junto a su heredero y Ser Duncan el Alto.
Su hijo Jaehaerys II reinó apenas unos años y se casó con su hermana Shaera. De ese matrimonio nacieron Aerys II y Rhaella, que también se casarían entre sí, manteniendo la tradición de incesto Targaryen.
Aerys II Targaryen, el famoso Rey Loco, gobernó inicialmente junto a una mano competentísima, Tywin Lannister, y durante un par de décadas el reino vivió cierto auge. Pero la paranoia de Aerys fue creciendo, empezó a ver traidores por todas partes y su equilibrio mental se resquebrajó por completo. Terminó provocando la rebelión de varias casas (Baratheon, Stark, Arryn y Tully) tras ejecutar a lord Rickard Stark y a su hijo Brandon, y exigir las cabezas de Robert Baratheon y Eddard Stark.
Su hijo mayor, Rhaegar Targaryen, era un príncipe melancólico y culto, que en la serie residió un tiempo en Rocadragón. Secuestró (o huyó con) Lyanna Stark y se la llevó a Dorne, lo que desencadenó la Rebelión de Robert. Rhaegar murió en la Batalla del Tridente a manos de Robert Baratheon, mientras Desembarco del Rey caía ante las tropas de Tywin Lannister. Aerys fue asesinado por su guardia real Jaime Lannister, ganándose este el apodo de Matarreyes.
La caída de la casa Targaryen y los últimos descendientes
Durante el saqueo de Desembarco del Rey, los hijos de Rhaegar y Elia Martell, Rhaenys y el pequeño Aegon, fueron brutalmente asesinados por hombres de Tywin Lannister. Según el relato oficial, Aegon fue estampado contra una pared por Ser Gregor Clegane y sus cuerpos fueron presentados envueltos en capas Lannister como prueba de lealtad a Robert Baratheon.
No obstante, en los libros se plantea que el eunuco Varys habría sustituido al bebé Aegon por el hijo de un curtidor, enviando al verdadero príncipe al otro lado del Mar Angosto bajo la identidad de Griff, criado por Jon Connington. Ese joven, ya adolescente, se presenta como Aegon VI Targaryen, aspirante al Trono de Hierro, educado en múltiples lenguas, historia y política. Es descrito con los rasgos clásicos Targaryen: alto, atractivo, de ojos violetas oscuros y cabello plateado.
En paralelo, la reina Rhaella, esposa y hermana de Aerys, huyó embarazada a Rocadragón con su hijo Viserys. Robert Baratheon ordenó matar a los últimos Targaryen, pero Rhaella murió en el parto de Daenerys Targaryen. Los dos niños, Viserys y Daenerys, fueron evacuados a las Ciudades Libres por sus leales, quedando exiliados y sin protección. A ojos de Poniente, eran los últimos Targaryen vivos, mientras Robert era proclamado rey.
En Juego de Tronos descubrimos además que Jon Snow no es hijo bastardo de Ned Stark, sino Aegon Targaryen, hijo legítimo de Rhaegar y Lyanna Stark, que se casaron en secreto. Esto lo convierte en heredero legítimo al Trono de Hierro por delante de Daenerys, al menos según las leyes tradicionales de sucesión. En la serie, tras los acontecimientos finales, Jon es presentado como el último Targaryen vivo conocido.
Dentro de la familia extensa Targaryen también encontramos personajes como Maestre Aemon de la Guardia de la Noche, en realidad Aemon Targaryen, tercer hijo de Maekar I. Rechazó la corona en el Gran Consejo para respetar sus votos como maestre y se autoexilió al Muro para que nadie pudiera utilizarlo como peón político. Vivió más de cien años, sirviendo como maestre del Castillo Negro y siendo testigo del final de la dinastía durante la Rebelión de Robert. Muere anciano y casi ciego mientras viaja hacia Antigua junto a Samwell Tarly, convencido de que Daenerys Targaryen es el «Príncipe que fue Prometido».
El inmenso árbol genealógico Targaryen incluye además a reinas y princesas como Naerys, Daena la Rebelde, Rhaella, Shaera, Daenerys hija de Aegon IV, Rhaelle (abuela de Robert Baratheon) y múltiples ramificaciones que enlazan con otras casas como los Martell, Baratheon o Velaryon. A todo esto se suman los innumerables dragones con nombre propio —desde Balerion, Meraxes y Vhagar hasta Drogon, Rhaegal y Viserion—, muchos de ellos vinculados estrechamente al destino de sus jinetes.
Mirando en conjunto todos estos siglos de historia, la casa Targaryen pasa de ser una familia valyria exiliada en Rocadragón a convertirse en dueña absoluta de Poniente, para después autodestruirse a base de luchas internas, matrimonios endogámicos, guerras civiles y decisiones nefastas, dejando tras de sí un legado de dragones, reyes locos, héroes trágicos y herederos ocultos que sigue alimentando teorías, series y debates entre fans muchos años después.
