ANFAC se integra en la Alianza Europea de Vehículos Conectados y Autónomos

Última actualización: 27/03/2026
Autor: Isaac
  • ANFAC se suma a ECAVA para reforzar la posición de España en la movilidad conectada y automatizada a nivel europeo.
  • La alianza, impulsada por la Comisión Europea, agrupa a fabricantes, tecnológicas, start-ups y centros de investigación.
  • ECAVA centra su trabajo en pruebas transfronterizas a gran escala y en un marco regulatorio para vehículos Nivel 3 y 4 SAE.
  • España parte de una base sólida: el 82% de los turismos vendidos ya ofrece asistencia a la conducción hasta SAE 2 y dispone de un marco innovador para pruebas piloto.

Vehículos conectados y autónomos en Europa

La incorporación de ANFAC a la Alianza Europea de Vehículos Conectados y Autónomos sitúa a España en un lugar más relevante dentro del mapa europeo de la nueva movilidad. Esta decisión refuerza la participación del sector español de la automoción en los grandes debates y proyectos sobre conducción automatizada y conectada que se están definiendo ahora mismo en Bruselas.

Con este movimiento, la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones busca que la industria nacional esté presente en la coordinación y el diseño de las futuras normas, pruebas y tecnologías ligadas al vehículo autónomo y conectado, un ámbito que ya no se limita únicamente a hablar de emisiones, sino que abarca innovación, competitividad y empleo de alto valor añadido.

Qué es ECAVA y por qué es clave para el vehículo conectado y autónomo

La Alianza Europea de Vehículos Conectados y Autónomos (ECAVA) es un foro industrial de alto nivel impulsado por la Comisión Europea que se ha puesto en marcha en 2026. Nace como una de las medidas incluidas en el Plan de Acción Industrial para el sector de automoción europeo, presentado a finales del año anterior, con el objetivo de ordenar y acelerar el salto hacia la movilidad automatizada en el continente.

En esta alianza se reúnen los principales agentes de la cadena de valor del automóvil: fabricantes de vehículos, proveedores de componentes, empresas tecnológicas, start-ups especializadas en software y conectividad, así como centros de investigación que trabajan en sistemas de conducción automatizada y comunicaciones vehículo-infraestructura.

ECAVA se concibe como un espacio estable de diálogo y asesoramiento entre industria y administraciones públicas europeas. Allí se aborda tanto el desarrollo tecnológico como el marco regulatorio necesario para que la automatización de la conducción pase de los ensayos experimentales a convertirse en una realidad cotidiana en las carreteras de la UE.

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Dentro de sus funciones, la alianza también actúa como plataforma de coordinación entre Estados miembros, permitiendo alinear estrategias nacionales, compartir experiencias de pruebas piloto y evitar que se generen normativas fragmentadas que frenen el despliegue masivo de estos vehículos.

Principales líneas de trabajo: pruebas transfronterizas y nuevo marco regulatorio

Uno de los pilares de ECAVA es el impulso de pruebas transfronterizas a gran escala de vehículos autónomos. La idea es que los vehículos equipados con sistemas avanzados de automatización puedan circular de forma continua entre distintos países, sometiéndose a condiciones de tráfico reales, diferentes tipos de vías y entornos urbanos y rurales variados.

Este enfoque busca comprobar en situaciones prácticas la interoperabilidad de las tecnologías de conectividad, la reacción de los sistemas automatizados ante normativas de tráfico dispares y el comportamiento de los vehículos en escenarios complejos, como la circulación en convoy, el uso de carreteras inteligentes o la gestión de datos entre varias administraciones.

Al mismo tiempo, la alianza trabaja en un marco regulatorio común que permita la comercialización y circulación de series ilimitadas de vehículos con sistemas de conducción automatizada de Nivel 3 y 4 según la clasificación SAE. Esto supondría pasar del actual modelo de proyectos piloto restringidos a un contexto en el que estos coches puedan venderse y utilizarse de forma generalizada en toda la Unión Europea.

La fijación de requisitos técnicos, responsabilidades legales en caso de accidente, gestión de datos, ciberseguridad y actualización remota de software forma parte de la agenda de ECAVA, que pretende garantizar seguridad jurídica y confianza tanto para los fabricantes como para los usuarios finales.

El papel de ANFAC dentro de la alianza europea

Con su incorporación, ANFAC asume el rol de representante de los fabricantes españoles en este entorno de colaboración. Esto le permite trasladar de primera mano la situación del sector en España, sus capacidades industriales y tecnológicas, así como las necesidades específicas para impulsar el vehículo conectado y autónomo en el país.

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La presencia de la asociación en este foro europeo persigue reforzar el liderazgo industrial y tecnológico de España en la nueva movilidad. El sector de la automoción español, uno de los pilares de la industria nacional, busca así no quedarse descolgado de las decisiones estratégicas que marcarán la competitividad de las fábricas y centros de desarrollo en los próximos años.

Además, ANFAC aspira a que la voz de los fabricantes establecidos en España se tenga en cuenta a la hora de diseñar las futuras reglas de homologación, seguridad y conectividad, así como los calendarios de implantación de las distintas fases de automatización. De este modo, se intenta asegurar que las plantas españolas puedan adaptarse con antelación a los nuevos requisitos.

La participación activa en ECAVA también abre la puerta a mayores oportunidades de colaboración con empresas tecnológicas europeas, centros de investigación y start-ups, favoreciendo la creación de proyectos conjuntos, pilotos compartidos y posibles inversiones ligadas a la digitalización de la automoción.

España ante el reto de la conducción automatizada

Desde la asociación se subraya que España parte de una posición avanzada en materia de sistemas de asistencia y automatización de la conducción. Según datos trasladados por el director general de ANFAC, José López-Tafall, alrededor del 82% de los turismos que se comercializan actualmente en el país ya incorporan funciones de ayuda a la conducción que llegan hasta el nivel SAE 2.

Esto significa que una amplia mayoría de los vehículos nuevos vendidos en el mercado español está equipada con tecnologías como control de crucero adaptativo, mantenimiento de carril o frenada automática de emergencia, que constituyen la base sobre la que se van construyendo los niveles superiores de automatización.

López-Tafall ha apuntado que, en muchos casos, la tecnología disponible permitiría avanzar hacia niveles SAE 3 e incluso 4, pero es la regulación la que todavía limita ese salto. Es decir, los sistemas técnicos están cada vez más preparados, pero falta terminar de definir el marco normativo que determine en qué condiciones y con qué responsabilidades pueden operar estos vehículos.

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España cuenta, además, con un marco innovador para la realización de pruebas piloto de vehículos automatizados, lo que facilita que se puedan ensayar nuevos servicios, rutas y tecnologías en entornos controlados. Este tipo de iniciativas permiten acumular experiencia y datos reales que luego alimentan el debate regulatorio europeo.

Más allá de las emisiones: conectividad, automatización y empleo

El avance del vehículo conectado y autónomo se enmarca en una transformación más amplia de la automoción en Europa, donde la sostenibilidad medioambiental es solo uno de los ejes de cambio. Junto a la electrificación y la reducción de emisiones, la digitalización, la conectividad y la automatización juegan un papel decisivo en el futuro de la industria.

En este sentido, ANFAC recuerda que, tal y como recoge el Plan España Auto 2030, la nueva movilidad puede generar valor añadido y empleo cualificado si se consigue que parte del desarrollo de software, componentes electrónicos, plataformas de datos y servicios asociados se realicen en territorio español.

La participación en ECAVA encaja con esa visión al ofrecer un marco donde alinear la estrategia española con las prioridades europeas, identificar nichos de especialización y posicionar al país como socio fiable para el despliegue de flotas automatizadas, proyectos de infraestructuras conectadas y soluciones de movilidad inteligente.

Para la industria, esta evolución implica también una adaptación profunda de procesos productivos, perfiles profesionales y capacidades de I+D. La colaboración entre fabricantes, administraciones y empresas tecnológicas, articulada a través de alianzas como ECAVA, se considera fundamental para gestionar este cambio de forma ordenada y competitiva.

La adhesión de ANFAC a la Alianza Europea de Vehículos Conectados y Autónomos consolida así la presencia de España en el núcleo de decisión europeo sobre movilidad automatizada, refuerza el peso del sector nacional de la automoción en los debates regulatorios y tecnológicos, y aprovecha la base ya existente de vehículos con altos niveles de asistencia, infraestructuras de prueba y estrategias de país para situarse mejor ante un cambio que, más que futurista, empieza a ser cuestión del día a día.