- La versión 17.3 de Android Auto ya está disponible, pero arrastra los mismos fallos de conectividad que la anterior.
- Usuarios reportan desconexiones frecuentes tanto por cable como inalámbricas, obligando a muchos a volver a versiones anteriores.
- Google aún no ha lanzado una solución oficial, aunque recomiendan limpiar caché y usar cables de calidad como parches temporales.
- La compañía trabaja en optimizaciones, pero la inestabilidad sigue siendo el principal quebradero de cabeza para los conductores.
La última actualización de Android Auto, la versión 17.3, ya está llegando a los conductores de todo el mundo. Sin embargo, lejos de solucionar los problemas de la anterior, parece que los ha heredado. Los foros se llenan de quejas sobre desconexiones constantes, y muchos usuarios optan por volver a versiones más estables.
Google ha comenzado a desplegar esta nueva compilación de forma gradual, pero los primeros informes indican que los fallos de conectividad que ya afectaban a la versión 17.2 se repiten en la 17.3. Tanto las conexiones inalámbricas como las que usan cable USB se ven afectadas, con cortes que pueden ocurrir cada pocos minutos.
Problemas de conexión que se repiten

Los conductores que ya han actualizado a Android Auto 17.3 describen un comportamiento muy similar al de la versión anterior: la aplicación se conecta correctamente al vehículo, pero al cabo de unos minutos la conexión se interrumpe de forma aleatoria. En algunos casos, la pantalla se congela o la navegación se vuelve extremadamente lenta, lo que obliga a reiniciar el sistema o conectar Android Auto de nuevo. Estos problemas no solo afectan a la versión 17.3, sino que también se han reportado en las versiones 17.1 y 17.2, según múltiples testimonios en foros especializados y Reddit.
La situación ha generado preocupación entre los usuarios, ya que manipular el teléfono o la pantalla del coche mientras se conduce supone un riesgo para la seguridad vial. Muchos conductores se ven forzados a buscar alternativas para evitar distracciones.
Soluciones temporales y recomendaciones

Ante la falta de una solución definitiva por parte de Google, la comunidad de usuarios ha compartido varios parches temporales que pueden mitigar las desconexiones. Una de las primeras medidas recomendadas es borrar el caché y los datos de la aplicación Android Auto desde los ajustes del teléfono, lo que elimina archivos temporales corruptos de la última actualización. También se sugiere revisar el estado del cable USB o cambiarlo por uno de alta velocidad con certificación oficial, ya que las nuevas exigencias de procesamiento del sistema pueden saturar cables desgastados y provocar microcortes.
Para quienes no consiguen estabilidad, la opción más segura es volver manualmente a una versión anterior que funcione sin fallos. Algunos usuarios han optado por reinstalar Android Auto 17.1, mientras que otros prefieren la versión 17.0, que hasta ahora no ha presentado estos problemas. El proceso de retroceso no es complicado, pero requiere instalar Android Auto descargando el archivo APK correspondiente manualmente.
¿Qué está haciendo Google?

Hasta el momento, Google no ha emitido un comunicado oficial reconociendo el fallo ni ha lanzado una actualización correctiva. La compañía suele recopilar datos de estabilidad durante el despliegue gradual de sus versiones, por lo que es posible que una futura actualización solucione definitivamente estos problemas. Mientras tanto, los conductores deben decidir entre aguantar las desconexiones o dar marcha atrás en la actualización.
La situación pone de manifiesto que, a veces, priorizar nuevas funciones por encima de la estabilidad básica del sistema perjudica la experiencia real del usuario. Android Auto sigue siendo una herramienta muy útil para la conducción, pero estos episodios de inestabilidad recuerdan que la fiabilidad es tan importante como las novedades.

Por ahora, la recomendación general es clara: si tu dispositivo funciona correctamente con una versión anterior, espera antes de instalar la 17.3. Quienes ya la tienen y sufren cortes pueden probar los trucos mencionados o, directamente, volver a una versión más estable. Google trabaja en optimizaciones constantes, pero la paciencia de los conductores tiene un límite, especialmente cuando la seguridad está en juego.