- El periodo de reserva ya está abierto globalmente para asegurar identificadores únicos antes del lanzamiento oficial.
- Los nombres de usuario permitirán contactar con otras personas sin necesidad de revelar el número de teléfono móvil.
- Se incluye una capa de seguridad adicional mediante una clave opcional para filtrar quién puede iniciar nuevos chats.
- Meta ha bloqueado nombres de figuras públicas y permite a empresas sincronizar sus perfiles de Instagram y Facebook.
WhatsApp ha dado un paso de gigante esta semana al abrir por fin la veda para que sus millones de usuarios en todo el mundo puedan apartar su propio identificador personal. Aunque llevamos tiempo escuchando campanas sobre esta función, la realidad es que el proceso de reserva ya está en marcha, permitiéndonos elegir ese alias que nos acompañará en la aplicación sin tener que dar el número de teléfono a todo el mundo a las primeras de cambio.
Esta medida, que busca equiparar a la plataforma de Meta con otras aplicaciones de mensajería que ya contaban con esta opción, supone un cambio radical en la forma en que entendemos la privacidad móvil. La idea es sencilla pero potente: que tu número de teléfono deje de ser la puerta de entrada obligatoria para cualquier conversación con desconocidos o en entornos donde prefieres mantener cierta distancia, como grupos de barrio o contactos de compraventa.
¿Qué cambia exactamente con la llegada de los nombres de usuario?

Hasta la fecha, añadir a alguien a WhatsApp implicaba obligatoriamente compartir diez u once dígitos muy personales. Con el nuevo sistema, bastará con facilitar nuestro nombre de usuario, precedido por el símbolo @, para que nos encuentren. Lo más relevante de este cambio es que, cuando alguien nos contacte por primera vez usando este método, no podrá ver nuestro número de teléfono, protegiendo así un dato que a menudo acaba en manos de quien no debería.
Para evitar que la aplicación se convierta en una red social abierta donde cualquiera puede molestarnos, WhatsApp ha decidido no implementar ningún directorio público. Esto significa que no habrá un buscador para ir probando nombres al azar; si alguien quiere escribirte, tendrá que conocer tu identificador exacto de antemano. Es una forma de mantener el espíritu de mensajería privada que siempre ha caracterizado a la compañía, evitando que nuestros perfiles queden indexados en buscadores externos.
El despliegue está siendo escalonado a nivel mundial, por lo que es posible que a algunos usuarios les aparezca la opción un poco antes que a otros. La recomendación general es mantener la aplicación actualizada en su última versión para iOS o Android, ya que la compañía está avisando mediante notificaciones internas o pequeños banners en la pantalla de chats cuando la reserva está lista para nuestra cuenta concreta.
En cuanto a las restricciones técnicas, se ha confirmado que los nombres podrán incluir letras latinas, números y caracteres como puntos o guiones bajos. La longitud permitida oscila entre los 3 y los 35 caracteres, aunque lo ideal para la mayoría será intentar coger uno corto y fácil de recordar antes de que los más comunes vuelen de las manos de los más de 3.000 millones de usuarios activos.
Pasos para reservar tu identificador hoy mismo

Si quieres probar suerte y ver si ya tienes la función activa, el camino es bastante intuitivo. Solo tienes que entrar en los Ajustes de la aplicación y dirigirte al apartado de Cuenta. Allí, si eres de los elegidos en esta primera fase, verás la opción Nombre de usuario disponible para configurar. Al pulsar, la aplicación te permitirá escribir la combinación que prefieras y te indicará al instante si está libre o si otro usuario se te ha adelantado.
Es importante tener en cuenta que el hecho de reservar el nombre ahora no significa que los números de teléfono vayan a desaparecer mañana mismo. Estamos en una fase previa de reserva para asegurar los nicks, pero el uso general de los identificadores para iniciar chats se activará por completo a finales de este mismo año o principios de 2026, según los planes que maneja el equipo de producto de Meta.
Si el nombre que tenías en mente ya está ocupado, la propia herramienta ofrece un generador de sugerencias basado en variaciones de tu nombre actual o combinaciones aleatorias. La plataforma busca que cada usuario tenga una identidad digital única y verificable, evitando que el proceso se convierta en un caos de nombres duplicados que dificulten la identificación real de las personas.
Para aquellos que gestionan perfiles en otras redes del grupo, hay buenas noticias. Los creadores de contenido y pequeñas empresas podrán vincular sus cuentas de Instagram o Facebook para reclamar el mismo nombre que ya utilizan en esas redes, manteniendo así una coherencia de marca que facilite que sus clientes les reconozcan rápidamente en WhatsApp sin confusiones.
Seguridad extra: la clave de nombre de usuario

Una de las novedades más interesantes y que añade una capa de protección adicional es la llamada clave de nombre de usuario. Se trata de un código o PIN opcional que podemos activar para que, incluso si alguien conoce nuestro nombre de usuario, no pueda enviarnos un mensaje a menos que también introduzca esa clave específica. Es, en esencia, un filtro para evitar el spam y asegurar que solo nos escriba quien nosotros decidamos.
Este sistema de seguridad es totalmente voluntario y se puede cambiar en cualquier momento desde los ajustes de privacidad. Resulta especialmente útil para personas con cierta exposición pública que no quieren recibir una avalancha de mensajes de desconocidos. Si decides usarlo, recuerda que es fundamental pulsar en el botón de guardar tras configurar el PIN, ya que si sales de la pantalla sin confirmar, el ajuste volverá a quedar en modo abierto por defecto.

Para curarse en salud y evitar problemas de suplantación, Meta ha bloqueado de entrada los nombres de figuras públicas, celebridades y organismos oficiales. No intentes registrarte como Messi o como una institución gubernamental, porque estos nombres de alto valor están reservados para sus legítimos dueños. Es una medida de prevención lógica para evitar que estafadores se aprovechen del despliegue masivo para engañar a usuarios desprevenidos.
La implementación de estos alias supone un cambio de paradigma que nos permite movernos por la red de mensajería con mucha más soltura y menos miedo a dejar rastro de nuestro teléfono personal. Al final del día, se trata de darnos el control total sobre nuestra información, permitiendo que el número quede relegado a un identificador técnico interno que solo verán aquellos contactos en los que realmente confiamos. Es una evolución necesaria que, aunque llega un poco tarde comparada con la competencia, promete transformar la dinámica de comunicación de millones de españoles.