Piense y responda: ¿Cuándo fue la última vez que revisó las redes sociales hoy?

Puede haber sido hace unos minutos cuando detuviste todo lo que estabas haciendo para echar un vistazo a tus notificaciones. No hay problema con eso si no fuera por ansiedad que sentiste cuando encontraste esa avalancha de información.

Conversaciones de WhatsApp, publicaciones de Facebook, historias de Instagram, videos de Youtube … ¡Uf! Hay tanto que ver, responder, compartir, publicar …

Incluso te sientes un poco perdido y te preguntas si todo esto te pone ansioso. Demasiado De hecho, el problema puede estar en los excesos que cometes y, a veces, ni siquiera te das cuenta. ¿No es hora de prestar más atención a esto?

En este artículo enumero siete signos que lo ayudarán a comprender si el uso excesivo de las redes sociales eso es lo que está perjudicando mucho tu bienestar.

1 – Verificar las redes sociales es lo primero y lo último que haces en el día.

Te vas a la cama, estas durmiendopero el celular Todavía en la mano. No cierre los ojos antes de tomar el último control de las redes sociales. Pero solo eche un vistazo y ya está, ¡el sueño se ha ido! La manera es permanecer en línea hasta que pueda dormir. Al día siguiente, cuando te despiertes, lo primero que debes hacer es levantar tu teléfono y abrir las redes sociales para ver lo que están publicando. El día aún no ha comenzado y ya te sientes cansado.

2 – Revisas las redes sociales sin parar durante todo el día

Solo han pasado cinco minutos desde la última vez que revisó las redes sociales. Aun así, te detienes de nuevo y miras todo de nuevo. ¿Alguien preguntó algo importante en WhatsApp? ¿Qué pasa si el blogger publicó un nuevo tutorial en Youtube? ¿Qué pasa si es justo el que estabas esperando? ¿Qué pasa si alguien ha comentado tu última publicación en Facebook? Por cierto, cuantos me gusta ¿hasta ahora? Piensas en todo y vas a correr echa un vistazo más. Y sigue rodando la barra de desplazamiento sin parar, detrás de las noticias.

3 – Te sientes excluido cuando no estás conectado

No puedes manejar la idea de pasar un día entero desconectado. Cuando eso sucede, te sientes completamente excluido. Es consumido por la ansiedad.enojo y nerviosismo y rezar para que el día termine pronto. Es un dolor para ti desconectarte del mundo virtual.

4 – Te distraes y no puedes concentrarte

Estás tan atrapado en las redes sociales que no prestas mucha atención a lo que sucede a tu alrededor. No veo que la línea caminó, la señal se abrió, llegó el ascensor. Además, tiene dificultades para concentrarse en las tareas más simples de la rutina, debido a distracciones tecnológicas. En el trabajo, toma descansos frecuentes para revisar las redes sociales y toma tiempo para concentrarse nuevamente. "¿Dónde me detuve realmente?" – a menudo te preguntas.

5 – Interactúas al mismo tiempo con el mundo real y virtual

No importa cuánto intentes controlarte, aún no puedes estar 100% presente cuando hablas con alguien en persona. Siempre hay un teléfono celular para molestar. Y en él está todo tu arsenal de aplicaciones; Todas las redes sociales en un solo clic. Solo un nuevo mensaje para su sentido de urgencia de gritar. Para entonces ya estaba. Responderá el mensaje a tiempo, incluso si no es urgente en absoluto. El otro que espera o intenta continuar la conversación en el mundo virtual.

6 – Te preocupas demasiado por obtener la aprobación de otros

No es suficiente solo publicar. Tienes que gastar tiempo y energía pensando en textos y subtítulos antes de publicar. Todos buscan la aprobación de otros, lo cual es instantáneo en el mundo virtual. Proviene de me gusta, comentarios, acciones, etc. Publicas y no puedes desconectarte. Ansioso o ansioso por escuchar la respuesta de la audiencia y realizar un seguimiento de todo en tiempo real. Si la publicación no tiene éxito, el resultado es la frustración.bajo
autoestimainseguridad e insatisfacción.

7 – ¿Te comparas todo el tiempo con los demás?

Compare su vida, cuerpo y estado social con el famoso blogger, el amigo de Facebook, el compañero de trabajo y demás … Piense que la hierba del vecino siempre es más verde y se culpa a sí mismo por no tener la misma vida "perfecta". Siempre falta algo. La sensación es que te estás quedando atrás mientras todos dan un paso adelante. Aquí vienen las demandas, la frustración, la angustia. y ansiedad

Pequeños cambios pueden ayudar.

Para que la tecnología haga más bien que dañar tu vida, intenta hacer pequeños cambios. Mira los consejos:

  • Cuando tenga una cita personal o profesional, mantenga su teléfono seguro;
  • Establecer horarios para acceder a las redes sociales durante el día;
  • Desactiva todas las notificaciones desde tu teléfono;
  • Mantenga su teléfono inteligente alejado de usted antes de acostarse;
  • No comiences el día revisando las redes sociales. Haz esto después del desayuno;
  • Siempre busca momentos de ocio y diversión en la vida real;
  • Practica la técnica de atención plena (atención plena) para aprender a manejar mejor tus pensamientos y emociones;
  • Hacer terapia en busca del autoconocimiento;
  • Tómate un día fuera de internet y mira cómo te sientes

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Y tú, identificado con algún hábito/ comportamiento ¿Qué enumeré? ¡Responde en los comentarios!

Marcela Machado es periodista y autora del blog Be Lightweight., centrado en la salud mental y el bienestar. Tiene una licenciatura en Comunicación Integrada de PUC Minas y un posgrado en Redes Sociales y Gestión de Comunicación Digital de la UNA.

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